02:06 25-01-2026

Cómo afecta el frío a la autonomía de los vehículos eléctricos

Los vehículos eléctricos pueden experimentar una reducción considerable de su autonomía cuando hace frío, por lo que los conductores deben prepararse con antelación ante tormentas invernales severas. Esta pérdida de alcance se explica por la física y la química: el aire frío es más denso, la presión de los neumáticos disminuye y la batería encuentra dificultades para entregar energía debido a que las reacciones internas se ralentizan. Además, el consumo energético aumenta por el uso de la calefacción, el desempañador y otros sistemas de climatización.

Los expertos señalan que algunos modelos ajustan sus estimaciones de autonomía según las condiciones meteorológicas. Por ejemplo, el Kia EV6 muestra una autonomía de 354 a 386 kilómetros con la batería completamente cargada a temperaturas entre -18°C y -1°C, frente a los 451 a 483 kilómetros que alcanza en condiciones más cálidas.

Para viajes largos, es aceptable cargar la batería al 100%, aunque para el uso diario se suele recomendar mantenerla alrededor del 80%. También se aconseja mantener el vehículo enchufado con mayor frecuencia: los eléctricos modernos pueden calentar o enfriar la batería incluso cuando están aparcados, lo que puede consumir carga.

Por otro lado, se destaca la importancia de preacondicionar la cabina y la batería mientras el coche está conectado a un cargador; esto ayuda a ahorrar energía y acelera la carga rápida en corriente continua. En condiciones de congelación, vale la pena limpiar las cámaras y sensores de nieve y sal de la carretera, utilizar más activamente los calefactores de asiento y volante en lugar de subir demasiado la calefacción de la cabina y, si es necesario, activar el modo Eco o el modo Nieve.