15:52 25-01-2026
Vehículos eléctricos: qué necesita adaptación en un coche nuevo
Los fabricantes destacan que los vehículos eléctricos no requieren un periodo de rodaje para la batería o el motor, pero eso no significa libertad total desde el primer kilómetro. Algunos componentes de un coche nuevo aún se benefician de un breve periodo de adaptación.
Por qué los vehículos eléctricos no necesitan un rodaje tradicional
Un tren motriz eléctrico funciona de manera distinta a un motor de combustión interna. Carece de pistones, anillos, cilindros y complejos circuitos de lubricación que necesitan desgastarse conjuntamente. Por lo tanto, la batería y el motor eléctrico no requieren limitaciones especiales al inicio de su uso.
El sistema puede soportar la carga completa desde el primer día, y los fabricantes confirman que no hay que preocuparse por dañar accidentalmente los componentes eléctricos. Sin embargo, el vehículo en sí incluye muchas piezas ajenas al tren motriz, y son estas las que requieren un manejo cuidadoso.
Qué elementos realmente necesitan adaptación
A pesar de la ausencia de rodaje del motor, los neumáticos y los frenos de un vehículo eléctrico nuevo no rinden de forma óptima durante los primeros kilómetros. Los fabricantes sugieren un punto de referencia de unos 600 kilómetros para que los neumáticos desarrollen su agarre total a la carretera y para que los mecanismos de freno se estabilicen. Los componentes nuevos tienen superficies que aún no trabajan en contacto óptimo, lo que afecta a su eficiencia.
Además, algunos elementos de la transmisión mecánica—el reductor, los rodamientos, la lubricación y los ejes—también se benefician de un arranque suave. Una operación progresiva ayuda a eliminar las tolerancias de fabricación y mejora la longevidad de estos conjuntos.
Por qué el periodo de adaptación sigue siendo importante
Los vehículos eléctricos son ciertamente más simples mecánicamente que los coches tradicionales, pero eso no cambia el hecho de que muchos componentes experimentan estrés desde el primer momento de uso. Las tensiones térmicas y mecánicas requieren un breve periodo de asentamiento natural.
Al mismo tiempo, los vehículos eléctricos tienen ventajas: manejan los trayectos cortos con más facilidad, no se ven afectados por los arranques en frío y carecen de sistemas que necesiten calentarse. No obstante, un estilo de conducción tranquilo en los primeros días ayuda a evitar un desgaste prematuro y asegura una operación estable a largo plazo de todos los componentes.