16:38 22-03-2026
China supera a Japón en ventas de automóviles en 2025, liderando el mercado mundial
El mercado automovilístico global experimentó un cambio crucial en 2025, cuando los fabricantes chinos alcanzaron por primera vez en la historia el primer puesto en ventas totales, superando a sus homólogos japoneses. Esto pone fin a una era de más de 25 años en la que Japón lideraba consistentemente el mercado mundial de automóviles.
El impulso de China se basa en escala y vehículos eléctricos
Las estadísticas de la industria muestran que las empresas chinas vendieron alrededor de 27 millones de vehículos, lo que representa un aumento anual aproximado del 10%. En contraste, las marcas japonesas experimentaron un descenso hasta unos 25 millones de unidades, lo que señala un cambio significativo en la dinámica de poder del sector.
Las marcas chinas han logrado avances notables en los rankings globales. Seis empresas chinas se encuentran ahora entre los 20 principales fabricantes de automóviles del mundo, superando a Japón en esta métrica. Actores como BYD y Geely no solo han fortalecido sus posiciones, sino que también están empezando a superar a líderes tradicionales como Nissan y Honda.
BYD y Geely reconfiguran el panorama
BYD surgió como un motor clave de crecimiento, vendiendo aproximadamente 4,6 millones de vehículos, un aumento del 8%. Además, la marca superó a Tesla en volumen de ventas de vehículos eléctricos, convirtiéndose en líder global en este segmento. El crecimiento de las exportaciones jugó un papel crucial, con más de 1 millón de vehículos vendidos fuera de China por primera vez, elevando la participación de los mercados extranjeros al 20%.
Geely también demostró un impulso impresionante, aumentando sus ventas un 23% hasta 4,11 millones de vehículos. Este éxito se debe a nuevos modelos, especialmente coches eléctricos compactos, que funcionan bien tanto en el mercado doméstico como en el extranjero. Al mismo tiempo, la empresa está expandiendo activamente su presencia en América Latina y otras regiones en desarrollo.
Las marcas japonesas enfrentan fortunas en declive
En medio del ascenso de China, los fabricantes japoneses de automóviles están lidiando con una importante recesión. Aunque Toyota sigue siendo el mayor fabricante de automóviles del mundo con 11,32 millones de vehículos vendidos, la tendencia general para el país sigue siendo negativa.
Honda vio caer sus ventas un 8% hasta 3,52 millones de vehículos, registrando el descenso más pronunciado entre las principales marcas. El mercado chino fue particularmente afectado, con ventas cayendo casi un cuarto. La empresa ahora pronostica pérdidas financieras sustanciales y se ve obligada a implementar reformas importantes.
Nissan también perdió terreno, con ventas cayendo a 3,2 millones de vehículos y saliendo del top ten de fabricantes por primera vez en dos décadas. Una presión adicional provino de una recesión en el mercado doméstico japonés, donde la demanda cayó un 15%.
La expansión global de China se intensifica
Los fabricantes chinos de automóviles están entrando agresivamente en mercados internacionales y evolucionando sus estrategias. Mientras que las exportaciones fueron una vez el foco principal, las empresas ahora están cambiando hacia la producción localizada, lo que ayuda a reducir costos y adaptarse más rápidamente a demandas específicas del mercado.
Geely tiene como objetivo aumentar las ventas globales a 6,5 millones de vehículos para 2030, con los mercados extranjeros representando más de un tercio de ese total. Chery y Leapmotor también han establecido objetivos ambiciosos de crecimiento y expansión más allá de China.
Un paso significativo podría implicar la adquisición de instalaciones de producción en el extranjero. Ya se están llevando a cabo discusiones sobre acuerdos vinculados a las plantas de Nissan en México, lo que permitiría a las marcas chinas establecer una posición más fuerte en América del Norte y Latina.
En general, la industria automovilística global está entrando en una nueva fase donde China se está convirtiendo en un actor clave no solo en volumen de producción, sino también en influencia tecnológica. Si las empresas japonesas no logran adaptarse rápidamente a estas nuevas condiciones, la brecha entre ellas y sus competidores chinos solo se ampliará.