09:40 23-03-2026

El MINI Cooper eléctrico alcanza precios similares a la versión de gasolina

MINI está impulsando con fuerza los vehículos eléctricos y haciéndolos cada vez más asequibles. Tras otro recorte de precios en 2026, el MINI Cooper eléctrico ha alcanzado prácticamente el mismo precio que su versión de gasolina, y con las subvenciones gubernamentales incluidas, incluso ofrece mejor relación calidad-precio.

Los vehículos eléctricos se convierten en el pilar de ventas

En 2025, MINI vendió 288.000 coches, de los cuales más de 105.000 eran eléctricos. Este segmento creció casi un 88%, y los vehículos totalmente eléctricos ya representan un tercio de todas las ventas. En varios países, incluidos China y Europa, los eléctricos ya suponen más de la mitad de la demanda.

El MINI Cooper sigue siendo el modelo clave, y ahora se está transformando agresivamente hacia la electrificación.

Los precios se equiparan a las versiones de gasolina

Tras una serie de reducciones, el Cooper E eléctrico arranca en torno a 28.900 euros, mientras que la versión SE comienza en unos 31.600 euros. Eso prácticamente lo alinea con las versiones de gasolina, que parten de 27.700 euros.

Cuando se tienen en cuenta las subvenciones estatales, el coche eléctrico resulta más barato que su equivalente de combustión interna. Esto cambia fundamentalmente la percepción del segmento, haciendo que la elección a favor de la electricidad sea más racional para los compradores.

Tecnología y competencia

El MINI eléctrico se ofrece en tres versiones, con hasta 258 caballos de potencia y una autonomía de hasta 400 km. La producción se gestiona en China a través de una joint venture entre BMW y Great Wall, lo que también ayuda a optimizar costes.

En un contexto de nuevos competidores como el Renault 5, los recortes de precios representan un movimiento estratégico. MINI está llevando efectivamente el coche eléctrico al mercado masivo, un espacio anteriormente dominado por modelos de gasolina.

Como resultado, el mercado de coches nuevos de 2025 recibe otra señal: las versiones eléctricas ya no son solo una alternativa cara, sino que se están convirtiendo en un reemplazo de pleno derecho para los vehículos tradicionales.