Una chispa los separaba del fuego — Kia retira 1.180 Picanto de las carreteras australianas
Un defecto de fábrica en el conducto de combustible de baja presión puede rozar el cableado del sensor de la batería. Una chispa basta para incendiar el coche.
Pequeño, barato, fiable — y aun así peligroso. Kia acaba de llamar a revisión 1.180 Picanto de los años 2020–2023 en Australia. El motivo es casi vergonzosamente banal: un defecto de fabricación en el conducto de combustible de baja presión, que puede quedar demasiado cerca del cableado del sensor de la batería.
Lo que sigue se lee como un manual de montaje para una catástrofe. El conducto roza con el cable. El cable daña el conducto. Empieza a salir combustible. Una sola chispa externa — y el utilitario se convierte en una antorcha. Kia no se anda con rodeos en su aviso: un incendio puede herir o matar a los ocupantes, a otros conductores y a peatones.
Los propietarios de los coches afectados serán contactados directamente y citados en un concesionario oficial. La reparación es gratuita. Aunque en una situación así cuesta imaginar que alguien la rechace.