General Motors ganó menos, y el título de gigante ya no alcanza
Detroit retrocede, Ford la supera pese a pérdidas millonarias y Nvidia se dispara. El Fortune 500 de 2026 deja de ser amable con los fabricantes tradicionales.
Mala señal para Detroit. General Motors perdió de golpe cinco posiciones en el ranking Fortune 500 de 2026 y cayó del puesto 18 al 23 entre las mayores corporaciones de Estados Unidos por ingresos.
No se trata de un colapso del negocio. Es algo peor — un síntoma. Fortune cifró los ingresos del fabricante en 185 000 millones de dólares, un 1,3% menos que el año anterior. Pero la verdadera alarma está en el beneficio neto: menos 55,1%, hasta unos 2700 millones de dólares. Más de la mitad esfumada.
Y aquí llega el detalle que arruga el gesto en Detroit. Ford terminó por encima de GM, quedándose con el puesto 22 y unos ingresos de 187 300 millones de dólares. Y eso con una pérdida neta de 8200 millones de dólares. Tesla, en cambio, queda mucho más abajo — puesto 43, con 94 800 millones de dólares de ingresos. Pero su capitalización bursátil sigue dejando atrás a los dos gigantes tradicionales del motor.
La mecánica del asunto es esta. Fortune 500 clasifica únicamente por ingresos — no por capitalización, no por promesa tecnológica, no por valor de marca. Por eso GM sigue siendo una de las mayores compañías de la economía estadounidense. Pero hoy, incluso una pequeña caída de la facturación cuesta varios escalones de golpe — sobre todo cuando los gigantes tecnológicos suben en tromba desde abajo.
Arriba del todo también se dio la vuelta a la tortilla. Amazon adelantó a Walmart por primera vez en años y se quedó con el número uno. Y Nvidia saltó nada menos que 15 puestos hasta el 16, después de que sus ingresos superaran los 215 000 millones de dólares al calor del boom de la IA.
La conclusión para GM es desagradable, pero clara. El gran reto ya no es solo vender coches. El grupo tiene que sostener volumen y rentabilidad en un mundo donde el negocio del automóvil ya no compite por la atención de los inversores solo con Ford y Tesla. Compite con la IA, la nube y todo lo que hace cinco años ni siquiera se consideraba rival de Detroit.