Alfa Romeo por fin entendió qué quieren de verdad sus clientes
Cerca de 200 periodistas de 15 países viajaron a Varano de' Melegari para descubrir qué se trae Alfa Romeo entre manos. Y los clientes también tendrán su parte.
Alfa Romeo se comporta cada vez más como si no vendiera coches, sino adrenalina. En el circuito italiano de Varano de' Melegari, la marca reúne a la prensa europea para su Driving Academy — cerca de 200 periodistas de 15 países acudieron para ver qué habían preparado los italianos esta vez. Y se llevaron casi todo: del Junior y el Tonale al Giulia, el Stelvio y las versiones radicales Quadrifoglio.
No fue una prueba habitual de las que se dan vueltas al perímetro y se anotan un par de impresiones. A los periodistas les enseñaron a colocarse correctamente al volante, a girar una vuelta con un instructor profesional, a manejar el coche en un trazado GT y — lo más interesante — a desgranar su propia telemetría tras cada tanda. Con el Giulia Quadrifoglio dejaron clara una verdad simple que casi siempre se olvida. La velocidad no son sólo caballos. Es precisión al frenar, al dirigir y al pisar el acelerador. Todo lo demás es ilusión.
Y ahora viene lo bueno. Alfa Romeo prepara dos propuestas para sus clientes — y ambas pasan por ese mismo circuito.
La primera es la Quadrifoglio Driving Experience para compradores de los nuevos Giulia Quadrifoglio y Stelvio Quadrifoglio. Se les promete un día en Varano de' Melegari con los instructores de la Alfa Romeo Driving Academy, gestionada por Scuderia de Adamich. El programa incluirá también una sesión aparte al volante del Alfa Romeo Tonale.
La segunda propuesta es más amplia y está pensada para todos los nuevos clientes de la marca. Cualquier comprador de Alfa Romeo podrá acceder a condiciones especiales en el curso Advanced Driving de la academia Varano: ejercicios de conducción segura, trabajo sobre asfalto mojado, frenada de emergencia y modulada, vueltas con instructor y análisis de telemetría. El broche es lo que justifica el viaje aunque sea uno solo — una prueba del Giulia Quadrifoglio y del Alfa Romeo 4C. Sí, ese mismo deportivo de carbono con un peso en seco por debajo de los 900 kilogramos.