Llega el primer MPV de Leapmotor, y quiere enterrar al BYD Denza D9
El primer MPV de Leapmotor lo apuesta todo: 700 km de autonomía, arquitectura de 1000 voltios, 350 km cargados en 15 minutos y una segunda fila que se cree un salón de clase ejecutiva.
Leapmotor ya no es la marca de los pequeños utilitarios para el día a día — se mete en las grandes ligas. El D99, el primer MPV de la historia de la firma, abre prerreservas el 25 de junio y aterriza directamente en la casilla de buque insignia. Siete plazas, dos motorizaciones — un híbrido con autonomía de camión diésel y un eléctrico puro sobre arquitectura de 1000 voltios. Las cartas están echadas.
Las dimensiones impactan de entrada. Longitud — 5280 mm, anchura — 1995 mm, altura — 1880 mm, distancia entre ejes — 3110 mm. Más grande que cualquier crossover familiar y tres centímetros más largo que su gran rival, el BYD Denza D9. Configuración de habitáculo 2+2+3, pero lo realmente interesante está dentro. La segunda fila recibe dos asientos zero gravity con calefacción, ventilación, masaje, giro hasta 180 grados y posición de descanso a 45 grados. Cada uno con su propia mesa abatible. La tercera fila se abate casi como una cama o se convierte en zona lounge.
Y entonces empieza el desfile tecnológico. Cuadro de instrumentos de 10,25 pulgadas, pantalla central de 17,3 pulgadas, AR-HUD nada menos que de 50 pulgadas. Para la segunda fila, un mando independiente de 6 pulgadas. Sobre las cabezas, una pantalla de entretenimiento de techo de 21,4 pulgadas con resolución 3K. Y todo lo pone en sonido un sistema de 23 altavoces con soporte Dolby y 2304 W de potencia de pico. En el reposacabezas del conductor hay altavoces dedicados.
Por fuera, el D99 no se confunde con nada. Óptica dividida, faros DLP con proyección de varios millones de píxeles, lidar en el techo y barra trasera luminosa interactiva ISD de 1498 mm de ancho. Dentro de ella — 8260 led. No es un coche, es un espectáculo de luces sobre ruedas.
Bajo el capó de la versión EREV hay un generador de gasolina de 1,5 litros que no mueve las ruedas directamente — solo alimenta la batería. La tracción total la dan dos motores eléctricos con una potencia combinada de 300 kW, es decir 402 CV. Autonomía eléctrica — hasta 480 km según CLTC. Arquitectura — 800 voltios.
La versión totalmente eléctrica es otra historia. Hasta 700 km en CLTC, dos motores de 180 y 230 kW, plataforma de 1000 voltios y una velocidad de carga que marea: 15 minutos — y 350 km más de autonomía en la batería. La batería usa la tecnología propia de CATL NCM-LFP, en la que conviven en un mismo paquete celdas de litio-hierro-fosfato y de níquel-cobalto-manganeso. La idea es simple — exprimir la máxima densidad energética sin reventar el coste.
El D99 muestra hacia dónde empujan las marcas chinas el segmento de los grandes familiares. No solo más pantallas y más asientos — la apuesta va por autonomía, velocidad de carga y un habitáculo pensado para sustituir a la clase ejecutiva en los viajes largos. Un avión sin alas. Y casi ha despegado.