Doce meses al volante del Volvo EX30 nos dejaron exhaustos, no enamorados
Acelera de 0 a 100 en 3,6 segundos, interior cuidado, formato urbano ideal. Tras doce meses, sin embargo, el veredicto fue duro: vivir con el EX30 acaba siendo agotador.
Al Volvo EX30 querían quererlo. No pudo ser. Varios expertos acaban de cerrar una prueba de un año al volante del Volvo EX30 Twin Motor Performance — y el veredicto es demoledor. En doce meses el crossover eléctrico recorrió alrededor de 8.000 millas, es decir, unos 12.900 km. Convivir con él, reconocen los probadores, resultó «muy irritante». ¿Los culpables? El software, la llave, la autonomía en autopista y el dominio absoluto de la pantalla central.
El Volvo EX30 tiene virtudes, y se ven al instante. Es un crossover eléctrico genuinamente compacto: notablemente más corto que el Tesla Model Y, lo que lo hace cómodo en ciudad y fácil de aparcar. Aun así, en el habitáculo caben cuatro adultos sin estrecheces, los asientos son confortables y el diseño interior se siente fresco. Las prestaciones también impactan. La versión Twin Motor Performance acelera de 0 a 60 mph (unos 97 km/h) en 3,6 segundos — territorio de los hot hatch más radicales.
Y entonces empiezan los problemas. La detección de atención del conductor salta al mínimo descuido, mientras la mitad de las funciones están enterradas en la pantalla central. La paradoja es evidente: el coche te exige no apartar la vista de la carretera — y, a la vez, te obliga a bucear por menús para cualquier ajuste.
Los probadores también se pelearon con Apple CarPlay, con el botón táctil de las ventanillas traseras y con la llave sin contacto, que no siempre abría o cerraba el coche como debía. ¿Detalles? Solo hasta que ocurren cada día.
La autonomía tampoco salvó la jugada. La cifra EPA del coche de pruebas era de 250 millas (unos 402 km), y en uso real incluso superó el dato: 256 millas, alrededor de 412 km. Pero basta con coger la autopista para que la cifra se desplome a 200 millas, es decir, unos 322 km. Siempre las mismas 100 millas que se esfuman. La carga rápida llega a un pico de unos 150 kW y promete pasar del 10 al 80 % en 26 minutos — útil, pero insuficiente para convertir al EX30 en un verdadero coche de viajes largos.
Anteriormente se informó de que un VW Passat diésel de 1998 recorrió casi 2.400 km con un solo depósito.