Kia ha ennegrecido absolutamente todo en el EV2 — y el segmento urbano nunca volverá a ser igual
Kia lanza el EV2 Black-Line totalmente en negro con Harman/Kardon, V2L y pantalla panorámica. Entregas en septiembre, precio fijado en 40.890 euros.
Kia ha dejado de fingir que un eléctrico urbano tiene que ser aburrido. Llega el EV2 Black-Line — una serie especial de algo más de cuatro metros donde, literalmente, todo se ha vuelto negro: elementos exteriores, emblemas, habitáculo, tapizado en piel sintética. Las entregas arrancan en septiembre y el precio queda en 40.890 euros.
Bajo la chapa, una batería de 61 kWh y 418 km de autonomía con una sola carga. El motor eléctrico entrega 135 CV, el 0 a 100 km/h se resuelve en 9,7 segundos y la velocidad máxima se queda en 161 km/h. No son cifras de récord. Pero el Black-Line juega en otra liga.
De serie incluye asiento del conductor con regulación eléctrica, sistema de sonido Harman/Kardon, enchufe de 230 V, bomba de calor, climatizador bizona, cámara trasera, asientos delanteros calefactados y tiradores de puerta escamoteables. Para un urbano eléctrico, la dotación raya en lo indecente.
Lo grande está dentro: una pantalla panorámica en tres secciones que reúne navegación, cuadro de instrumentos digital y mandos táctiles del clima bajo un mismo cristal. Android Auto y Apple CarPlay inalámbricos, Kia Connect, actualizaciones por aire — todo presente. Y la guinda es el V2L más un maletero de 362 a 403 litros, con otros 15 litros delante. Alimentar una cafetera en un pícnic o cargar un pedido de IKEA en plano — este pequeño puede con las dos cosas.