Mercedes acaba de patentar un alerón que cambia las reglas
Una patente de Mercedes muestra derivas plegables que se convierten en mini alas. Carga aerodinámica a la carta. ¿Escucha la Black Series?
Mercedes-Benz ha ideado algo que ningún fabricante de serie se ha atrevido a hacer hasta ahora — un alerón trasero en el que incluso las derivas laterales cobran vida. Una flamante solicitud de patente describe una construcción ingeniosa: elementos inferiores alargados, una bisagra, un motor eléctrico y una deriva de aspecto corriente. Plegado, todo el conjunto actúa como una pared lateral ampliada — separa las zonas de alta y baja presión, impide que el aire se escape por los bordes y afina la eficiencia aerodinámica.
Y es entonces cuando se pone interesante. A la orden, los elementos pivotan hacia arriba — y se transforman en dos diminutas alas a ambos lados del elemento principal. La carga aerodinámica se dispara casi al instante. Justo lo que hace falta a alta velocidad y en circuito, donde las décimas de segundo lo deciden todo.
Los ingenieros de Mercedes-Benz exponen sin tapujos el problema de los coches de competición en su propia patente. Cada circuito exige un nivel distinto de carga aerodinámica — lo que significa o arrastrar un almacén entero de alerones a cada carrera, o montar un mecanismo regulable enrevesado. Enormes inventarios, costes desorbitados, tediosos ciclos de instalación y desmontaje, y mucho margen para errores de montaje. La nueva idea pretende ser más sencilla, más barata y controlable a distancia.
¿Llegará alguna vez a un concesionario? Gran pregunta. Pero la patente encaja a la perfección en el futuro de un Mercedes-AMG GT o de un CLE 63 Black Series. Y para los equipos de carreras, un alerón así es un sueño: el coche se ajusta al circuito con un botón, sin desmontar media máquina.