Un SUV grande con una sombra mucho más pequeña — BMW da el golpe
BMW recortó las emisiones de CO₂e del X5 en su cadena de suministro un 40%. Un tercio del iX5 eléctrico es reciclado. Y Spartanburg sorprende con sus cifras.
Un SUV grande — pero con una sombra mucho más pequeña. BMW Group ha revelado cómo, exactamente, el nuevo BMW X5 pretende convertirse en uno de los coches más «verdes» de la marca. Las medidas para reducir la huella de carbono abarcan todo el ciclo de vida del SUV: la cadena de suministro, el ensamblaje, la fase de uso y el reciclaje. Y se aplican a todas las versiones — desde la gasolina hasta la totalmente eléctrica.
El principal frente de batalla es la red de proveedores. Según BMW, ya en la fase de desarrollo del nuevo X5 las emisiones de CO₂e en la cadena de suministro se redujeron en torno al 40 %. La cifra no es menor. Cerca de la mitad del acero plano de la carrocería procede ahora de hornos eléctricos de arco, con una alta proporción de materias secundarias y energía renovable. BMW lo atribuye a proveedores locales de Norteamérica.
La proporción de materiales secundarios en la construcción ha crecido notablemente. Los componentes de aluminio de la suspensión — portarruedas, manguetas, elementos del eje trasero, pinzas de freno — se fabrican con energía renovable. Las puertas están hechas en un 35 % de aluminio reciclado y de circuito cerrado, procedente del taller de prensas de la planta BMW de Spartanburg. Y la base del tejido del techo interior es 100 % PET reciclado. La misma materia prima de la que se hacen las botellas de plástico.
Capítulo aparte para el eléctrico iX5 60 xDrive. Cerca de un tercio de su masa procede de materias secundarias. En cifras absolutas — unos 940 kilogramos. Las nuevas celdas de batería Gen6 contienen una mayor proporción de cobalto, litio y níquel reciclados. Y lo más importante: en comparación con las celdas Gen5 del BMW iX, las emisiones de CO₂e por vatio-hora caen alrededor de un 28 %.
La producción del X5 se mantiene en la planta BMW de Spartanburg — el mayor centro del grupo. Toda la electricidad externa procede de fuentes renovables. Y las cifras secas lo dicen todo: entre 2006 y 2025, el consumo de energía por vehículo producido cayó un 66 %, mientras que los residuos enviados a vertedero descendieron un 88 %.