Dmitry Yakin

AMG le quita la máscara a su C-Class eléctrico — y BMW debería preocuparse

Bajo el camuflaje, el AMG C-Class eléctrico muestra tomas de aire mayores, frenos más grandes y postura rebajada. Hasta 800 CV de tres motores sobre la mesa.

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El C-Class eléctrico ni siquiera ha tenido tiempo de enfriarse tras su estreno y Mercedes ya está retirando otra capa de camuflaje. En las curvas alpinas se han cazado prototipos del Mercedes-AMG C-Class Electric — esa versión furiosa de la nueva berlina eléctrica con la que Affalterbach responde al futuro BMW i3 M. E incluso bajo el vinilo abigarrado, queda claro: estamos ante otro animal.

El paragolpes delantero está rediseñado, las tomas de aire son mayores, el paragolpes trasero más agresivo, el difusor distinto, las llantas más grandes y los frenos más contundentes. Además, el coche se asienta visiblemente más bajo — pista de un chasis profundamente reajustado. No hay dudas: la versión AMG no se va a limitar a un cambio de emblemas.

La silueta tipo fastback, los pilotos y los faros con motivo de estrella siguen recordando al C-Class eléctrico convencional. Pero el frontal cerrado recibirá previsiblemente un tratamiento al estilo de la parrilla AMG Panamericana — para que esta versión no parezca un simple acabado caro con otras llantas.

Debajo se esconde la misma plataforma MB.EA sobre la que se construyen el C-Class eléctrico y el GLC with EQ Technology. Una arquitectura concebida desde cero para coches eléctricos, capaz de operar con sistema de 800 voltios — condición imprescindible tanto para la carga rápida como para una potencia seria.

© autoevolution.com

El Mercedes-Benz C 400 Electric estándar monta una batería de 94 kWh y dos motores eléctricos. Entre los dos suman 489 CV, el 0 a 100 km/h se despacha en 4,0 segundos y la autonomía WLTP alcanza unos contundentes 762 km. En Estados Unidos, la cifra EPA debería superar los 644 km.

La versión AMG perderá casi con toda seguridad algo de autonomía. Motores más rabiosos, neumáticos deportivos y reglajes agresivos nunca han sido amigos de la eficiencia. A cambio, el salto de potencia será dramático: según fuentes extraoficiales, el Mercedes-AMG C-Class Electric llevará un esquema de tres motores con hasta 800 caballos métricos — unos 588 kW. Esto ya no es un calentamiento.

El rival principal será el futuro BMW i3 M, que también arrastra a las berlinas eléctricas al terreno de la deportividad seria. El BMW i3 Sedan convencional promete hasta 900 km de autonomía con una sola carga, así que Mercedes tendrá que convencer con algo más que aceleración — con el equilibrio adecuado entre dinámica, batería y uso diario.

La fecha oficial del estreno aún no se ha desvelado. Según las primeras expectativas, el debut llegaría en los próximos meses y el lanzamiento al mercado se produciría en el año modelo 2027 o 2028.

El C-Class eléctrico con el escudo AMG ya no es solo un sustituto del modelo de gasolina. Es un intento de demostrar que, en la era de las baterías, una berlina deportiva todavía puede ser no solo rápida, sino también auténticamente emocional. Y, por lo que se ve, el intento va muy en serio.

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