Todos van a por la versión tope y se equivocan de acabado
Toyota escalona el Grand Highlander Hybrid desde la sobria LE hasta la musculosa Hybrid Max. Pero la elección más sensata está justo en el medio — y cuesta bastante menos que las versiones de arriba.
Toyota ha planteado el Grand Highlander Hybrid como una escalera de acabados — desde la sobria LE hasta la musculosa Hybrid Max. Pero en algo coinciden los expertos: no hace falta subir hasta arriba del todo. Para la mayoría de las familias, la compra más inteligente es la XLE intermedia. Es notablemente más cómoda que la LE de acceso — y aun así sale más barata que las más caras Limited, Nightshade y Hybrid Max. ¿El término medio perfecto? Eso parece.
En Estados Unidos, el Grand Highlander Hybrid XLE arranca en 47.975 dólares. Y por ese dinero el coche ya trae aquello por lo que muchos entran al concesionario: asientos calefactables, tapicería SofTex, carga inalámbrica para el móvil y asientos capitán independientes en la segunda fila. El techo panorámico y la llave digital cuestan aparte. La LE básica es más barata, claro, desde 46.805 dólares. Pero su habitáculo es de tela y la segunda fila, un banco corrido. Su única baza: ocho plazas frente a las siete de una XLE con asientos individuales.
¿Y la potencia? Para quien busca algo de carácter, Toyota ofrece el conjunto Hybrid Max de 362 CV. El problema: solo está en los acabados superiores — y cuesta bastante más. La Limited parte de 57.285 dólares, unos 50.200 euros. Los expertos lo tienen claro: el híbrido normal de 245 CV le sobra a la mayoría de los conductores de familia.
Anteriormente se informó de que Toyota había puesto en marcha la primera fase de su proyecto Woven City.