Skoda todavía no entierra la gasolina, y su nuevo Kodiaq lo deja muy claro
Los prototipos del restyling 2027 ya ruedan por los Alpes con nueva óptica y paragolpes, mientras se rumorea que el RS superará con holgura sus actuales 261 CV.
Skoda no tiene prisa por enterrar la gasolina — y se nota. Mientras la marca checa inunda el mercado de coches eléctricos, su gran crossover familiar se prepara para una actualización de peso. El prototipo del Kodiaq restyling de 2027 ya rueda por los Alpes — y uno de los ejemplares de pruebas fue cazado con un remolque, en pleno modo de arrastre.
La verdadera intriga está delante. A juzgar por el camuflaje y las primeras fotos, el Kodiaq estrena faros de gráfica dividida, luces diurnas repensadas, otro dibujo de parrilla y un paragolpes completamente rediseñado. Debajo asoma una amplia toma de aire partida por una zona de radar, mientras que las salidas laterales lucen mucho más marcadas. La vieja malla de nido de abeja parece dejar paso a acentos horizontales.
Atrás hay menos espectáculo, pero también llegan cambios: nuevos pilotos y un paragolpes retocado. Eso sí, los reflectores de los prototipos son casi con seguridad provisionales — en el coche de producción su posición podría ser distinta. Espera además llantas nuevas y una paleta de colores renovada.
¿Y dentro? Skoda guarda el habitáculo con especial celo, aunque algo ya se deja ver: una pantalla multimedia independiente y un cuadro de instrumentos digital. Software actualizado, nuevo volante y consola central rediseñada parecen apuestas seguras.
La gama de motores mantendrá previsiblemente sus versiones de gasolina, diésel e híbrida enchufable — Skoda no rompe lo que ya funciona. Pero a la deportiva RS le preparan una sorpresa: según los rumores, su potencia superará los 300 CV. El actual Kodiaq RS tope de gama rinde «solo» 261 CV — así que el salto promete ser grande.
El Kodiaq sigue siendo uno de los modelos más importantes de Skoda: carrocería amplia, formato práctico y estatus de favorito de las familias.