Los Odyssey más viejos quedan bajo la lupa tras airbags que se dispararon sin previo aviso
La NHTSA recibió una petición sobre 806.046 Honda Odyssey más antiguos por airbags que se dispararon sin accidente, apenas meses después de un llamado a revisión relacionado.
Un monovolumen familiar no es peligroso cuando resulta aburrido. Se vuelve peligroso cuando su sistema de seguridad se dispara solo, sin ningún accidente de por medio. El 14 de julio de 2026, el regulador estadounidense NHTSA recibió una petición para abrir una investigación sobre 806.046 Honda Odyssey de los años modelo 2011 a 2017. La denuncia: los airbags se desplegarían solos, en plena marcha.
Todavía no es un llamado a revisión. Ni siquiera es una investigación oficial por ahora, solo una petición. La NHTSA primero analiza este tipo de solicitudes y decide si hay motivos suficientes para abrir una investigación completa; si el riesgo se confirma, el caso podría derivar en una recomendación de retiro, o cerrarse sin que se detecte ningún defecto. Honda no había comentado nada cuando Reuters publicó la noticia.
El momento no ayuda a la marca. El Odyssey ya tiene un antecedente muy reciente con exactamente la misma lógica de fallo: en 2026, Honda retiró 440.830 Odyssey de los años modelo 2018 a 2022 (campaña NHTSA 26V227) por el riesgo de que los airbags laterales y de cortina se desplegaran de forma inesperada tras pasar sobre un bache, un tope o restos en la calzada. Cuando se anunció ese llamado a revisión, Honda ya había registrado 130 reclamos de garantía y 25 lesiones confirmadas; por suerte, sin víctimas mortales. La causa: una calibración demasiado sensible de la unidad de control SRS del proveedor DENSO, con una reparación que consistía en reprogramar o sustituir esa unidad electrónica.
La diferencia generacional aquí importa, y mucho. Esta nueva petición apunta a Odyssey mucho más antiguos —de 2011 a 2017—, es decir, un lote de vehículos completamente distinto, ya fuera de la garantía de fábrica y muchas veces con un kilometraje considerable. Para el propietario, ese es el peor escenario posible: si un airbag se dispara sin colisión de por medio, la reparación puede ir mucho más allá del propio airbag e incluir cinturones, tapizados, módulos de control y un diagnóstico completo de todo el sistema SRS.
La verdadera pregunta ahora es si la NHTSA verá en esta denuncia un problema propio y distinto de los Odyssey más antiguos, o la continuación de una historia ya conocida sobre calibraciones de seguridad demasiado sensibles. Para un vehículo familiar, esto no es un detalle menor de electrónica: un airbag debe salvar vidas en un accidente, no convertirse él mismo en un episodio digno de uno.
Por ahora, la petición es apenas el primer paso formal: todavía no existe un número de investigación, ni un calendario de notificación a los propietarios, ni una solución confirmada, y nada de eso existirá a menos que la NHTSA decida abrir una investigación completa. Los propietarios pueden seguir consultando el estado de su Odyssey por VIN en nhtsa.gov/recalls.