El sedán que se negaba a morir se quedó sin excusas
Nissan deja morir en silencio al Altima tras una caída de ventas de 200.000 unidades en 2019 a menos de 85.000 previstas para 2026, en favor del nuevo Sentra.
Nissan acaba de firmar, en silencio, la sentencia de muerte del Altima. Oficialmente, el sedán sigue en el catálogo de 2026, pero detrás de esa formulación educada se esconde un hecho simple: el modelo ya no tiene futuro, y la demanda que sobreviva deberá desplazarse hacia el Sentra de nueva generación, más «adulto».
Las cifras no dejan lugar a la ilusión. Todavía en 2019, Nissan vendía en Estados Unidos más de 200.000 unidades de este sedán al año. En 2025, la cifra se desplomó a 92.809 unidades. La primera mitad de 2026 pinta directamente mal: 42.288 vehículos, una caída del 31,9%. Si el ritmo se mantiene, el año cerrará en torno a las 84.600 unidades. El Sentra también retrocedió, pero mucho más suavemente, con 75.549 compradores en seis meses. Dentro de la propia gama de Nissan, ya es el claro líder.
Y esto no va de emociones. Nissan está recortando a fondo, pero por cálculo: la marca ya había anunciado que eliminaría 11 modelos con bajo rendimiento para liberar recursos hacia direcciones más prometedoras. Para el mercado estadounidense, eso significa una cosa: mantener dos sedanes con vida para un segmento en contracción ya no compensa, sobre todo cuando los crossovers y las pickups generan más dinero y prácticamente se venden solos.
La segunda víctima de la lista es el Rogue Plug-In Hybrid. En esencia, se trataba de un Mitsubishi Outlander PHEV rebautizado a toda prisa y lanzado al mercado sin demasiada preparación. En Nissan no lo disimulan demasiado: el modelo existía sobre todo para probar la reacción de los compradores ante un híbrido dentro de la gama Rogue. La lógica es sencilla: si un comprador no ve ninguna versión híbrida en el configurador online, puede que ni siquiera llegue al concesionario.
Ese papel lo asume ahora el Rogue e-Power. La diferencia es de fondo: en lugar de un híbrido enchufable, aquí el motor de gasolina funciona únicamente como generador, mientras un motor eléctrico mueve las ruedas. Para el comprador medio, no hay nada más sencillo: no hace falta cargar, no hay hábitos que cambiar, y aun así llega la sensación de tracción eléctrica junto con la eficiencia prometida. Nissan promete un «precio muy atractivo» y un buen consumo.
Y esto es solo el comienzo de la reestructuración. En paralelo, Nissan prepara una revisión mayor de sus modelos de chasis independiente: nuevos Frontier y Xterra, y posiblemente, más adelante, un SUV Nissan de tres filas junto con modelos Infiniti emparentados de dos y tres filas. Los motores de combustión e híbridos tendrán su lugar ahí sin duda: Nissan no lo apuesta todo al eléctrico puro, sino que construye su gama alrededor de segmentos que realmente se venden.