Lamborghini le cose un traje de lana real a un superdeportivo de 920 caballos
Dos Temerario únicos debutaron en Goodwood 2026: uno vestido de lana real, el otro pensado para la velocidad con Corsa-Tex y 920 CV.
Nadie lo vio venir: Lamborghini acaba de meter lana real dentro de un Temerario. Es una primicia para la marca, mostrada en uno de los dos ejemplares únicos presentados en el Goodwood Festival of Speed. No se trata de un nuevo acabado, sino de una demostración de lo que el programa Ad Personam puede hacer cuando se le deja reinventar un coche de dentro hacia afuera.
El primer ejemplar luce Grigio Crater mate con gráficos Grigio Artis. Líneas finas recorren la carrocería como los trazos de un boceto de diseñador, como si el coche se hubiera congelado a mitad de dibujo. En el interior, los paneles de las puertas, el techo y la pared trasera están tapizados en «Gessato», una tela de lana virgen. Una fina raya diplomática plateada y discontinua atraviesa la tela negra, igual que en un traje italiano clásico.
El segundo Temerario ya no habla de moda, sino de velocidad. Combina el Celeste Fedra con acentos blancos Bianco Phanes y el paquete mate Alleggerita. Aquí la lana cede su lugar a la ultraligera Corsa‑Tex de Dinamica: el mismo tema visual, pero con materiales elegidos para reducir peso y sujetar mejor el cuerpo en conducción rápida. Solo el paquete Alleggerita quita más de 25 kg y mejora la eficiencia aerodinámica un 67%.
Bajo la piel, ambos coches conservan la mecánica estándar del Temerario. El V8 biturbo de 4.0 litros gira hasta 10.000 rpm y trabaja junto a tres motores eléctricos. La potencia combinada llega a 920 CV, el 0 a 100 km/h se resuelve en 2,7 segundos y la velocidad máxima alcanza los 343 km/h. Traje a medida o no, el motor sigue siendo una bestia.
El consejero delegado de Lamborghini, Stephan Winkelmann, afirmó que la personalización debe reflejar «la individualidad y la visión de cada cliente». La marca no ha anunciado una serie propia ni una lista fija de opciones: estos dos coches funcionan más bien como un catálogo de ideas para clientes con mucho presupuesto.
La paleta habitual de Ad Personam ya incluye más de 400 combinaciones de colores y esquemas de pintura. Estos nuevos ejemplares demuestran que el siguiente nivel de personalización ya no empieza con otro tono de carrocería, sino con la elección entre la lana de un sastre y la tela de un cockpit de carreras.
Liberty Walk ya había mostrado antes un Lamborghini Urus ensanchado, naranja y vestido de carbono, pensado para el mercado japonés.