Un eléctrico no debería sonar así — Hyundai se está encargando de que lo haga de todos modos
Manfred Harrer asegura que los cambios de marcha simulados y el sonido de motor sintético son solo el comienzo para los futuros Hyundai N eléctricos.
Un coche eléctrico debería ser suave, silencioso, casi clínico. Hyundai piensa lo contrario. Según Manfred Harrer, presidente y jefe de I+D de «Hyundai Motor Group», la electrificación y la inteligencia artificial son ahora las dos fuerzas que están reescribiendo las reglas del diseño automotriz — y el tren motriz eléctrico no es una limitación, es un lienzo en blanco. Los ingenieros, dice, nunca habían tenido tanta libertad para moldear la conducción, la distribución de potencia o, simplemente, el carácter de un coche.
Hyundai ya lo demostró con el Ioniq 5 N. El coche simula cambios de marcha con N e-shift, imita el sonido del motor con N Active Sound+ y reparte el par entre las ruedas con N Torque Distribution. ¿Por qué iba un eléctrico a fingir que tiene caja de cambios? Porque precisamente ese engaño es lo que hace que el Ioniq 5 N se sienta tan vivo. Harrer admite que algunos modos aún resultan demasiado artificiales — así que la próxima generación tendrá que vibrar, acelerar y rugir de forma más convincente.
Y la cosa no termina ahí. Los futuros eléctricos deportivos podrían incorporar varios motores, cada uno controlando su propia rueda de forma independiente. No es solo un alarde técnico sobre el papel — significa que el equilibrio, la tracción y el comportamiento en curva de un coche podrían reescribirse sobre la marcha.
Esta historia también tiene un lado más pragmático. Hyundai quiere reducir su extensa gama de plataformas eléctricas a solo dos: una arquitectura de 400 voltios y otra de 800 voltios. Los modelos compactos recibirán la tecnología de 400 voltios, más asequible, junto con baterías LFP, mientras que los coches más grandes y potentes seguirán con sistemas de 800 voltios. Pero esto no hay que confundirlo con un recorte de costes a costa de la emoción — en sus modelos deportivos, Hyundai insiste en que quiere desarrollar no solo potencia, sino también esa sensación visceral que hace que la gente quiera un deportivo en primer lugar.