04:33 02-12-2025

Liberador de emergencia del Rivian R1S preocupa: oculto tras un panel

Un propietario de un Rivian R1S encendió una seria alarma de seguridad al intentar mostrar a sus hijos cómo abrir manualmente la puerta trasera si fallan los sistemas electrónicos. A diferencia de un tirador convencional, el liberador de emergencia del R1S está escondido detrás de un panel decorativo. El manual indica hacer palanca para levantar el inserto de cuero bajo el apoyabrazos, retirarlo y tirar de un cable oculto. En la práctica, durante la demostración el panel se partió y el propietario no logró encontrar el cable. La escena deja una impresión incómoda: si enseñar el procedimiento en calma termina con una pieza rota, ¿qué cabe esperar en una situación real?

La publicación en redes no tardó en llamar la atención. El autor sostenía que, en una emergencia, sus hijos no podrían salir. Añadía además que el panel roto no se puede reparar y debe sustituirse en un centro de servicio. A su juicio, esperar que un niño siga esa secuencia —y más bajo estrés— es poco realista. Cuesta llevarle la contraria: un sistema de respaldo debe ser lo bastante simple para el pasajero menos experimentado.

El episodio reaviva un debate conocido: si los fabricantes no se han pasado de rosca al abandonar soluciones mecánicas directas en favor del diseño y de una “experiencia digital”. Es cierto que los vehículos con cerraduras electrónicas deben ofrecer un accionamiento manual, pero la ejecución que vemos aquí levanta interrogantes. Un salvavidas tiene que ser obvio, resistente y utilizable sin instrucciones; de lo contrario, traiciona su razón de ser.

Los propietarios ya piden a la compañía que revise el diseño, y algunos especialistas sugieren que los reguladores podrían impulsar mecanismos más simples e intuitivos para evitar que los pasajeros queden atrapados. Con el escenario descrito, se entiende por qué esa exigencia gana fuerza.