El Clase G podría dejar de vadear y empezar a flotar
Elementos de flotación, ruedas que actúan como timón y cuatro motores independientes podrían convertir el todoterreno en algo parecido a una lancha.
Los 850 mm de agua del Mercedes-Benz G 580 with EQ Technology podrían dejar de parecer un límite. El Clase G eléctrico de producción ya puede atravesar vados profundos, pero una nueva patente de Mercedes va mucho más lejos: el vehículo no tendría que avanzar por el fondo, sino mantenerse sobre la superficie. Dicho de otro modo, el todoterreno podría convertirse casi en una lancha.
El truco principal son unos elementos desmontables, inflables o de espuma, instalados en los pasos de rueda para generar la flotabilidad necesaria. La electrónica podría variar su volumen de forma independiente y compensar así una carga desigual o el efecto de la corriente. Y hay más. Las ruedas conservarían la capacidad de girar y cambiar de posición, de modo que, sumergidas en el agua, actuarían prácticamente como timones.
Para un vehículo eléctrico, la patente plantea un escenario todavía más curioso. El sistema podría modificar por separado la fuerza de tracción de cada rueda e incluso hacer que algunas girasen en sentidos opuestos. ¿Para qué? Para mantener el rumbo, hacer girar el coche sobre el agua y ayudarlo a volver a tierra firme. La solicitud también contempla guardar los elementos de flotación en el hueco de la rueda de repuesto y utilizar el compresor del kit antipinchazos de serie para inflarlos.
Y aquí es donde la patente se vuelve especialmente interesante. El G 580 with EQ Technology de serie ya utiliza cuatro motores eléctricos controlados individualmente y puede repartir el par entre las ruedas con enorme precisión. Esa arquitectura es la base de las espectaculares funciones G-TURN y G-STEERING. ¿Coincidencia? Tal vez. La patente no afirma que este sistema esté pensado específicamente para el Clase G.
Pero la idea de un Mercedes flotante no nació hoy. En diciembre de 2025 se publicó otra patente de Mercedes-Benz Group, DE102024002781B3. El documento describe de forma explícita un vehículo flotante con un dispositivo de flotabilidad y un sistema de iluminación marítima independiente para circular sobre el agua.
La imagen empieza a ser muy llamativa. Primero Mercedes trabaja en un vehículo capaz de operar de verdad sobre el agua. Después aparece una solución para controlar su flotabilidad, su dirección e incluso su regreso a la orilla. Ya no parece una patente aislada, sino una línea técnica propia.
Aun así, un Mercedes anfibio de producción sigue estando muy lejos. Una patente protege una idea técnica, pero no promete su llegada a los concesionarios. La verdadera intriga comenzará si Mercedes muestra un prototipo funcional o habla oficialmente de un sistema así. Por ahora, la marca no ha hecho ninguna de las dos cosas.