Apple se queda con los mapas, Ford conserva el control del Fathom
Fathom llevará Apple Maps integrado y mantendrá CarPlay, pero Ford no permitirá que Apple controle todo el puesto de conducción digital.
Ford está dispuesta a dejar entrar a Apple en el nuevo Fathom eléctrico — pero solo hasta cierto punto. El pick-up incorporará Apple Maps directamente en el sistema multimedia de fábrica y mantendrá el CarPlay convencional, mientras que la plataforma más profunda CarPlay Ultra quedará fuera. El límite lo ha marcado personalmente Alan Clarke, vicepresidente de Ford responsable de programas avanzados de vehículos.
Y aquí es donde la historia se pone interesante. Gracias al nuevo MapKit for Automotive, Apple Maps podrá funcionar sin iniciar CarPlay y tener en cuenta datos esenciales para un eléctrico: ruta, relieve, meteorología, estaciones de carga y la necesidad de acondicionar la batería antes de una carga rápida. Ford también quiere aprovechar esos datos viarios de Apple para desarrollar la próxima generación de BlueCruise.
Pero Ford no está dispuesta a entregar a Apple todo el puesto de conducción digital. CarPlay Ultra puede desplegar su interfaz en varias pantallas del coche, incluido el cuadro de instrumentos, e interactuar con el climatizador, la radio y otras funciones integradas. Ya en 2025 la dirección de Ford criticó públicamente ese nivel de integración, preocupada por que una empresa externa pudiera hacerse con demasiado control del entorno digital del vehículo.
Al mismo tiempo, Ford tampoco pretende convertir Fathom en un ecosistema cerrado. El pick-up conservará Apple CarPlay y Android Auto convencionales, de modo que el conductor podrá seguir conectando su teléfono y utilizando sus aplicaciones de navegación habituales. El resultado es un compromiso muy calculado: Apple Maps pasa a formar parte del propio coche, pero Ford se queda con las llaves de su cabina digital.
Fathom será el primer modelo de producción basado en la Universal EV Platform. Ford prevé empezar a montar prototipos con componentes de intención de producción en el primer trimestre de 2027, y los vehículos para clientes llegarán más adelante ese mismo año. La prueba real de esta peculiar alianza entre Ford y Apple, por tanto, ya no está tan lejos.