El eléctrico barato de Volkswagen gusta tanto que la cola apunta a 2027
Más de 30.000 pedidos en Europa disparan la espera del eléctrico asequible de Volkswagen, aunque los coches ya configurados pueden llegar bastante antes.
Volkswagen apenas ha puesto a la venta el ID. Polo eléctrico y la lista de espera ya se acerca a un año. Más de 30.000 pedidos en Europa y al menos diez meses de espera para una configuración personalizada han convertido el estreno en algo mucho más intenso de lo previsto. Pero hay un matiz importante: la palabra «agotado» no significa aquí exactamente lo que parece.
Volkswagen confirmó a Automobilwoche que la demanda ha superado sus previsiones iniciales, especialmente en Alemania. La marca explica el atasco por dos factores: un volumen de pedidos inesperadamente alto y la capacidad de producción ya planificada para la planta de Martorell. Y el ID. Polo no está solo. Su hermano Skoda Epiq ya supera los 35.000 pedidos, mientras que el Cupra Raval también está teniendo una acogida claramente mayor de la esperada.
¿Por qué los compradores aceptan ponerse a la cola? El precio explica buena parte del fenómeno. El configurador oficial alemán ofrece el ID. Polo Trend desde 24.995 €. Pero a ese precio no hay milagros: la versión básica monta una batería de 37 kWh y homologa entre 304 y 334 km de autonomía WLTP.
Los 454 km máximos son otra historia. Esa cifra corresponde a la versión con batería de 52 kWh. Volkswagen ha conseguido bajar el Polo eléctrico de la barrera psicológica de 25.000 €, pero la mayor autonomía no viene incluida en ese precio.
Además, el ID. Polo no juega solo la carta del precio. En su presentación llamó la atención por recuperar botones físicos, ofrecer mandos sencillos y un habitáculo práctico. De hecho, actúa como pieza central de la nueva familia de eléctricos asequibles del Grupo VW, junto al Cupra Raval y el Skoda Epiq. A juzgar por los primeros pedidos, la apuesta ha funcionado.
Para el comprador, ahora importa sobre todo cómo hacer el pedido. Una configuración a medida puede empujar la entrega muy adentro de 2027, mientras que un coche ya configurado dentro del cupo de un concesionario puede llegar mucho antes. El ID. Polo, por tanto, no ha desaparecido de la venta. Eso sí, quien quiera exactamente su coche ideal tendrá que armarse de paciencia.