El Lyriq corre más pero Cadillac le quita justo lo importante
El Lyriq 2027 gana aceleración y par en Australia, pero baja a 92 kWh y pierde potencia de carga rápida. El cambio trae una factura inesperada.
Cadillac ha hecho algo casi paradójico con el Lyriq 2027: el SUV eléctrico es claramente más rápido, pero al mismo tiempo pierde parte de su batería y de su autonomía. En Australia y Nueva Zelanda ahora solo se ofrece como Sport AWD con dos motores, 384 kW — unos 522 CV — y 720 Nm de par. ¿El resultado? El 0 a 100 km/h baja de 5,3 a 4,9 segundos.
Y no todo gira alrededor de las prestaciones. Los datos oficiales de GM Australia & New Zealand hablan de una batería de 92 kWh y 503 km de autonomía WLTP. En el habitáculo aparece un equipo de sonido AKG con 23 altavoces y Dolby Atmos, junto con centrado de carril y reconocimiento de señales. Para estos mercados queda una única versión, Sport.
Aquí es donde aparece el verdadero compromiso. Según CarExpert, el par aumenta en 110 Nm frente al anterior Sport, pero la batería pasa de 102 a 92 kWh. La autonomía baja de 530 a 503 km y la potencia máxima de carga rápida cae de 190 a 130 kW. Al menos hay una buena noticia — el consumo mejora de 22,5 a 20,2 kWh/100 km.
El precio no cambia pese a todas estas modificaciones. En Australia se mantiene en 90.000 AUD, mientras que en Nueva Zelanda cuesta 100.000 NZD.
Hay otro detalle que los compradores deberían tener muy presente. Las especificaciones del Cadillac Lyriq ahora cambian de forma notable según el mercado de origen. El Lyriq 2027 estadounidense conserva oficialmente una batería de 102 kWh y la versión con tracción total anuncia 515 hp. Para Australia y Nueva Zelanda, en cambio, Cadillac especifica 92 kWh. Mirar solo el año del modelo ya no basta — también hay que comprobar el mercado de procedencia.
El Lyriq 2027 estadounidense ya se había detallado con hasta 526 km de autonomía y carga a 190 kW. Otro de los grandes cambios del año modelo fue la adopción del conector NACS en Norteamérica. La variante australiana enseña ahora la otra cara de la historia: el mismo nombre y el mismo año pueden esconder una parte eléctrica muy distinta.