Vlad Komarov

Tres fábricas cambian de papel mientras Nissan persigue el millón anual

Nissan reparte funciones entre sus plantas japonesas y fija una ambiciosa meta a largo plazo de cerca de 1 millón de vehículos al año.

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Nissan ya no se limita a recortar su red industrial. Ahora llega la parte más arriesgada del plan: las fábricas japonesas que quedan tendrán que trabajar mucho más. La compañía les asigna funciones muy concretas y se marca un objetivo ambicioso a largo plazo: alrededor de 1 millón de vehículos al año. Para ponerlo en perspectiva, Nissan fabricó 557.576 coches en Japón entre abril de 2025 y marzo de 2026. La distancia es enorme y no se cerrará simplemente moviendo modelos de una planta a otra.

El cambio más importante llegará a la planta de Tochigi. Nissan quiere convertirla en un centro tecnológico: una línea seguirá produciendo los Fairlady Z y Skyline, mientras otra se centrará en eléctricos y monovolúmenes como Leaf y Ariya. Pero lo más interesante viene después. A medio plazo, la Serena se trasladará desde Nissan Motor Kyushu y el Elgrand llegará desde Nissan Shatai Kyushu. En la práctica, Nissan está reuniendo varias familias clave bajo un mismo techo.

Nissan Motor Kyushu tendrá una misión completamente distinta: convertirse en el centro mundial para modelos de los segmentos B y C. Cuando termine la producción de automóviles en Oppama, Note, Note Aura y Kicks se trasladarán allí. También llegará un nuevo modelo global del segmento B que Nissan todavía mantiene en secreto. Una segunda línea continuará fabricando Rogue y X-Trail. Nissan Shatai Kyushu, por su parte, se concentrará definitivamente en vehículos de chasis de largueros y comerciales ligeros, incluidos Patrol, Armada, Infiniti QX80 y Caravan.

El final de la producción de automóviles en Oppama ya no es una sorpresa. Nissan anunció en julio de 2025 que el ensamblaje de vehículos cesaría allí antes de terminar el ejercicio fiscal 2027, con los programas trasladados a Kyushu. La incógnita ahora es otra: por primera vez, Nissan ha explicado con detalle cómo deberá quedar su mapa productivo en Japón después de la mudanza.

Ya hay una primera señal de que la caída en Japón podría haberse frenado. En julio de 2026, Nissan produjo 55.101 vehículos en el país, un 7,2% más interanual. Al mismo tiempo, las exportaciones desde Japón aumentaron un 6,5% hasta 31.222 unidades. Sigue siendo una cifra muy lejana de un ritmo anual de 1 millón de vehículos, pero la lógica de la nueva estrategia está clara: las fábricas japonesas deberán atender no solo al mercado doméstico, sino también mucho más al exterior.

Ahora llega lo que de verdad importa: ejecutar el plan. Los principales puntos de control serán el traslado real de Note, Note Aura y Kicks desde Oppama, la llegada de Serena y Elgrand a Tochigi y la fecha de lanzamiento del misterioso modelo global del segmento B. Nissan todavía no ha dicho cuándo espera que la producción japonesa alcance 1 millón de vehículos al año. Sigue siendo una meta a largo plazo. Por eso, los próximos años demostrarán si esta reestructuración marca el inicio de una recuperación o simplemente otra fase de un gran ajuste de costes.

B. Naumkin