18:28 18-12-2025
Cómo Europa escala la producción de baterías para coches eléctricos gracias a ingenieros chinos
Europa está levantando su propia producción de baterías para coches eléctricos, pero sin ingenieros de China y del resto de Asia el avance se ralentiza de forma notable. China lleva más de dos décadas acumulando saber hacer en este campo, mientras que la industria europea, en esencia, ha tomado forma en los últimos cinco años. En este contexto, la transferencia de conocimiento deja de ser un simple apoyo para convertirse en un factor decisivo, y la diferencia se nota en el ritmo.
En España, CATL y Stellantis planean poner en marcha una planta de baterías en Figueruelas e impulsan la llegada de alrededor de 2.000 ingenieros, técnicos y directivos chinos. Según CATL, estos especialistas son necesarios para calibrar los equipos y formar a los equipos locales. Es el mismo manual que la compañía ha aplicado en sus instalaciones de Alemania y Hungría: una jugada pragmática cuando la precisión y el ritmo de escalado marcan si una fábrica cumple sus objetivos.
Un patrón similar se repite en Francia. En la zona conocida como Battery Valley, ingenieros asiáticos participan en la puesta en marcha de las plantas de Verkor y AESC, que producen celdas para Renault y Nissan. Incluso ACC—la empresa conjunta creada por Stellantis, Mercedes‑Benz y TotalEnergies—recurrió temporalmente a un socio chino, reconociendo que sin experiencia externa no puede implantar con rapidez los procesos complejos necesarios para suministrar baterías a los nuevos coches en 2026. Con esos lanzamientos en el horizonte, la prioridad es clara: hacer que las líneas funcionen como deben y, a medida que las capacidades arraiguen, profundizar en la localización.