00:00 20-12-2025

Audi aparca la idea de una planta propia en EE. UU. y explora producir con Volkswagen

Audi ha congelado los planes de construir una planta propia en Estados Unidos. Según Manager Magazin, el consejo de supervisión tomó la decisión a mediados de diciembre, mientras la compañía busca recortar miles de millones de euros en costos durante los próximos cinco años. Una pausa que, en el contexto actual, suena más prudente que definitiva.

Por ahora, Audi no tiene producción en Estados Unidos: la mayoría de los vehículos para Norteamérica llega desde Europa, mientras el Q5 se ensambla en México. Eso deja a la marca expuesta a los aranceles de importación estadounidenses, a diferencia de BMW y Mercedes, que ya fabrican localmente. Esa asimetría complica la ecuación de precios y tiempos, y explica por qué la búsqueda de una solución industrial propia nunca ha salido del radar. Antes, Audi evaluó varias vías, desde levantar una planta hasta una operación conjunta cerca de la fábrica de Volkswagen en Chattanooga.

Según el medio, la idea de una fábrica separada de Audi queda aparcada por ahora, pero el objetivo de producir en Estados Unidos se mantiene. Sobre la mesa están opciones como fabricar al menos un SUV grande en la planta de la marca Scout, ahora en construcción, y, potencialmente, trasladar el ensamblaje del eléctrico Audi Q4 e-tron a la instalación de Volkswagen en Chattanooga, donde antes se producía el ID.4. Soluciones pragmáticas que aprovecharían sinergias existentes y acelerarían los plazos.

Aún no hay decisiones definitivas y el plan de inversiones del grupo, de unos 160.000 millones de euros, sigue afinándose. Es una recalibración cautelosa que encaja con la agenda de costos; aun así, la incertidumbre sobre la huella industrial de Audi ya influye en la estrategia del grupo y alcanza a los planes de nuevos modelos para 2026 destinados al mercado estadounidense. El desenlace marcará el ritmo de la ofensiva de la marca al otro lado del Atlántico.