01:37 03-01-2026
Cuándo cargar al 100% las baterías LFP y por qué importa
Muchos conductores de eléctricos siguen una pauta sencilla: mantener la batería entre el 80 y el 90% y reservar el 100% para la víspera de un viaje largo. Con las baterías LFP (litio‑ferrofosfato), la lógica puede ser diferente. Lo dicen los propios coches: en algunas versiones del Mustang Mach‑E, Ford aconseja llegar al 100% al menos una vez al mes, y en los Tesla equipados con LFP, la compañía durante mucho tiempo recomendó dejar el límite en el 100% y alcanzar una carga completa al menos una vez por semana. Un mensaje que, aunque sorprenda a quien viene de otras químicas, busca un objetivo claro.
El punto no es que la química LFP “prefiera” vivir con un alto nivel de carga; la clave está en el sistema de gestión de la batería (BMS). El BMS estima el estado y la autonomía a partir de voltaje, corriente y temperatura. Como la curva de voltaje de las LFP es más plana en la zona intermedia, si se omiten cargas periódicas al 100% resulta más difícil calibrar con precisión. Una carga completa ayuda al BMS a reajustar sus límites y mejora la fiabilidad con la que el coche indica qué queda y hasta dónde puede llegar. En el uso diario, esa previsibilidad marca la diferencia.
La LFP suele ser más barata de producir, se considera más estable térmicamente y a menudo dura más, pero trae contrapartidas: menor densidad energética —a igualdad de condiciones, menos autonomía— y peor rendimiento en frío intenso. De ahí que la LFP sea habitual en versiones más asequibles, como los Tesla Model 3/Model Y estándar y los acabados de entrada de otros modelos, acercando el coche eléctrico al gran público. Un compromiso que tiene sentido para muchas necesidades reales.
Aun así, convertir el 100% en una regla universal no es la respuesta. Hay indicios de que las cargas completas muy frecuentes pueden acelerar procesos indeseados dentro de las celdas, aunque en la práctica hay muchos eléctricos con LFP que apenas muestran pérdida de capacidad incluso cargando al 100% con regularidad. Lo sensato es seguir a tu coche y su manual: si el fabricante pide un 100% una vez a la semana o una vez al mes, conviene hacer exactamente eso en lugar de aplicar normas ajenas. Esa disciplina evita sorpresas y mantiene la experiencia de uso en línea con lo que promete el indicador de autonomía.