22:00 06-01-2026
Nvidia prepara robotaxis para 2027: demo con Mercedes‑Benz y nueva plataforma Vera Rubin
Nvidia, que en los últimos años se convirtió en uno de los grandes beneficiarios del auge de la IA, ahora quiere trasladar ese peso al mundo del automóvil. En el CES de Las Vegas, Jensen Huang afirmó que un servicio de robotaxis basado en las tecnologías de Nvidia podría lanzarse junto a un socio tan pronto como en 2027. La hoja de ruta va más allá y suena ambiciosa pero concreta: entre 2028 y 2030, la compañía pretende llevar sus soluciones de conducción autónoma a vehículos de varias marcas.
Sintomáticamente, una de las demostraciones estrella está ligada a Mercedes‑Benz. En vísperas del salón, el nuevo CLA completó un recorrido urbano en San Francisco, reconociendo señales, semáforos, prioridades y peatones. En un trayecto más largo, el conductor de seguridad tuvo que intervenir: un recordatorio de que, por mucho que avance la tecnología, la calle sigue siendo el examen más exigente para la conducción autónoma.
La apuesta de Nvidia no es por un único sensor, sino por la combinación. En tráfico denso hace falta algo más que una imagen nítida; la resistencia a los casos límite es crucial: el sistema debe distinguir a quien espera en la acera de quien está a punto de irrumpir en la calzada. En la demo del CLA, según se informó, el conjunto utilizó 10 cámaras y 5 radares. Para los robotaxis, la compañía también subraya el lidar, que escanea la escena y ayuda a leer la geometría del entorno con mayor fiabilidad. Con ese telón de fondo, la filosofía solo con cámaras de Tesla se percibe cada vez más como una postura aislada en la industria.
La competencia en torno a los robotaxis también destacó en el CES. Uber mostró futuros eléctricos autónomos basados en Lucid que planea desplegar en torno a San Francisco, mientras que Zoox, de Amazon, ya prueba en Las Vegas vehículos sin volante ni pedales. Por escala, Waymo sigue considerada líder del mercado, con miles de taxis sin conductor operando en varias ciudades de Estados Unidos.
Por otra parte, Nvidia aprovechó el CES para anunciar su próxima generación de chips: el inicio de la producción de la plataforma Vera Rubin, que la empresa describe como significativamente más eficiente que la anterior Blackwell. Es relevante porque la autonomía depende no solo del software, sino también de la potencia de cálculo disponible a bordo.