08:43 13-01-2026

Hielo extremo: así aguantó un Tesla Model 3 12 horas a -28 °C

Conducir en invierno sigue siendo un escollo para los coches eléctricos, sobre todo bajo un frío intenso. Un experimento en Canadá con un Tesla Model 3 Long Range muestra cómo un eléctrico moderno afronta una noche extrema sin estar enchufado.

El coche se dejó en un aparcamiento a la intemperie a −28 °C. En el interior, la temperatura se mantuvo en 20 °C, con los asientos calefactables, el climatizador y el sistema de infoentretenimiento funcionando. La batería partía del 66%, una cifra escogida para reflejar condiciones reales y no un escenario de laboratorio, según señaló 32CARS.RU.

Durante las primeras horas el consumo fue más alto, en torno al 4% por hora, porque había que calentar la batería y el habitáculo. Una vez estabilizado todo, la caída se suavizó hasta alrededor del 3% por hora. Tras 12 horas de funcionamiento autónomo, el Tesla había perdido aproximadamente un 36% de carga, manteniendo un interior cómodo y todos los sistemas operativos. El gasto total ascendió a 34,4 kWh, lo que se traduce en unos 5 euros para recargar después.

A modo de referencia, un coche de gasolina al ralentí durante el mismo tiempo habría gastado casi el doble en combustible. La conclusión es directa: un EV puede mantener a sus ocupantes abrigados y seguros durante horas incluso con heladas severas, y los temores habituales sobre eléctricos que se quedan tirados por el frío suelen estar sobredimensionados. Conviene fijarse en los números, que cortan el ruido invernal mucho mejor que las anécdotas.

La prueba con el Model 3 deja claro que pasar una noche bajo cero sin enchufe no supone una crisis para los eléctricos actuales. Usando la energía de forma sensata, estos vehículos siguen siendo eficientes, fiables y económicos incluso en climas duros.