Audi ha explicado oficialmente por qué el nuevo RS5 se ha convertido en el sport wagon más pesado de la historia de la marca, defendiendo el cambio a híbrido enchufable como un paso estratégicamente inevitable. El peso ha aumentado hasta 2.370 kg para la versión Avant y 2.355 kg para el sedán, cifras que habrían parecido incompatibles con la filosofía de los modelos RS hace solo unos años. Las razones principales son el cambio a una arquitectura híbrida compleja con una batería de 22 kWh y las mayores dimensiones de la carrocería.

El director de Audi Sport reconoció cierto aumento de peso en una declaración, pero subrayó que el nuevo RS5 se siente ligero y preciso. La empresa explica que esto se debe al vector de par electromecánico en el eje trasero y la nueva suspensión deportiva RS, que aprovechan el sistema PHEV para mejorar la respuesta y la estabilidad. Audi asegura que estas tecnologías compensan la pesada batería situada bajo la zona de carga.

Audi RS 5

El contraste histórico es notable. El primer RS2 Avant de 1994 pesaba solo 1.595 kg. El RS5 moderno es 775 kg más pesado, un claro indicador de cómo los requisitos de seguridad, la electrónica y la hibridación han transformado los deportivos. En comparación con el RS4 Avant B9, el aumento es de 625 kg. Incluso los frenos de cerámica opcionales, que ahorran 30 kg, apenas afectan a la masa total.

Aun así, Audi ve la hibridación no como una amenaza, sino como clave para el futuro. El RS5 es el primer PHEV de Audi Sport y allana el camino para el próximo RS6, aún más pesado, con un V8 electrificado. La razón de la transición es obvia: las normativas ecológicas europeas dan a los deportivos una oportunidad de sobrevivir solo si ofrecen capacidades eléctricas y reducciones significativas de emisiones.

Audi califica esto de compromiso necesario: mantener modelos potentes a la venta ajustándolos a los requisitos ambientales sin perder su atractivo de conducción.