Un Chevrolet Corvette clásico de 1972 ha desatado una intensa puja en una subasta en línea. Lo que más entusiasma a los interesados es su estado excepcional: el automóvil se mantiene completamente original, sin haber pasado por ninguna restauración. Ejemplares así son extremadamente escasos hoy en día.

El vehículo conserva su pintura de fábrica, el interior original de cuero y el motor V8 de 5.7 litros con el que salió de la línea de montaje. Tanto la carrocería como los componentes mecánicos se encuentran en un estado casi perfecto, libres de los problemas de óxido que suelen afectar a los clásicos. Aunque sus aproximadamente 200 caballos de fuerza pueden parecer modestos para los estándares actuales, el valor de este coche no reside en su potencia, sino en su historia y autenticidad.

Este es precisamente el tipo de vehículo que se convierte en pieza de coleccionista. En el momento de redactar esta información, la puja ya superaba los 16.600 dólares tras más de 60 ofertas, y el interés sigue creciendo. Los expertos anticipan que el precio final superará fácilmente los 20.000 dólares, sobre todo porque no hay un precio de reserva mínimo. Llama la atención que cada vez más se vean estos automóviles como una inversión.

En el contexto del creciente interés por los clásicos, es probable que su valor aumente con el tiempo, especialmente cuando se trata de ejemplares completamente originales. Hallazgos así son raros incluso en Estados Unidos: un Corvette totalmente intacto alcanza ahora un precio muy superior al de las versiones restauradas, y esta es la tendencia que define el mercado del automóvil clásico.