El Range Rover Sport sufre una depreciación significativa de su valor de mercado tras solo unos años de propiedad. Por ejemplo, un vehículo del año modelo 2021 pierde aproximadamente el 64% de su precio original después de solo cinco años, lo que equivale a una pérdida de alrededor de 65.000 dólares. Este detalle es importante porque subraya el alto declive anual en la liquidez del vehículo, un factor financiero clave a considerar tanto al comprar como al vender.

Segunda Generación (L494)

Producida desde 2014 hasta finales de 2022, esta generación obtuvo una puntuación media de fiabilidad de unos 70 puntos en la escala JD Power, ligeramente por debajo del promedio del segmento premium. Los problemas más comunes incluían fallos frecuentes en el sistema de frenos y algunos inconvenientes con el motor. Los propietarios elogiaron los motores V6 y V8 sobrealimentados por su rendimiento dinámico y la calidad de construcción. Sin embargo, los motores de cuatro cilindros Ingenium presentaron defectos técnicos graves, como fallos en la cadena de distribución y mal funcionamiento del turbocompresor, lo que redujo significativamente la valoración general de esta gama.

Tercera Generación (L461)

Presentada en 2023, esta generación representa un avance sustancial respecto a las versiones anteriores. A pesar de las numerosas mejoras, persisten algunos puntos débiles, especialmente en los sistemas electrónicos y de control del vehículo. Las quejas típicas de los propietarios involucran congelaciones repentinas de la pantalla táctil, problemas con los mecanismos de bloqueo de puertas y deficiencias en la calidad de las luces de marcha atrás. Las variantes híbridas han demostrado ser aún menos fiables debido a dificultades habituales con el suministro del fluido AdBlue en los sistemas de postratamiento de gases de escape.

Problemas operativos clave del Range Rover Sport

Suspensión y chasis

El problema más serio es la suspensión neumática, equipada de serie en muchos modelos modernos del Range Rover Sport. Tras aproximadamente 80.000 millas, los propietarios suelen enfrentarse a costes de reparación que superan los 4.000 dólares por el reemplazo de los muelles neumáticos, debido a microfisuras en los componentes de goma que someten a una tensión excesiva al compresor de aire.

Electrónica y componentes eléctricos

A lo largo de su historia de producción, el Range Rover Sport ha sufrido consistentemente graves fallos electrónicos. Los datos muestran numerosas campañas de retirada de la NHTSA motivadas por fallos en la pantalla de infotainment, las cámaras de visión periférica, las cerraduras electrónicas de las puertas e incluso casos de incendios en el compartimento del motor.

Conclusión

Para quienes estén considerando un Range Rover Sport nuevo, los expertos recomiendan centrarse en los modelos más recientes de la serie L461 con garantías extendidas del fabricante. En la compra de un vehículo usado, son preferibles los modelos del período 2018-2020 equipados con motores V6 o V8 sobrealimentados, ya que estas configuraciones ofrecen la mejor combinación de rendimiento y durabilidad relativa. Es aconsejable evitar las mecánicas de cuatro cilindros Ingenium y los motores diésel de seis cilindros debido al alto riesgo de fallos en componentes críticos.