Nissan ha registrado una caída drástica en las ventas del deportivo GT-R durante el primer trimestre de 2026. En Estados Unidos, solo se vendieron dos unidades en tres meses, mientras que las ventas totales de la marca alcanzaron 234.318 vehículos, un descenso del 7,5% respecto al año anterior.

La demanda se centró principalmente en los crossover y SUV, cuyas ventas crecieron un 14,4% hasta 177.255 unidades. El Nissan Rogue siguió siendo el modelo más vendido, con 70.174 vehículos entregados. En este contexto, el GT-R ha desaparecido prácticamente de la estructura de ventas de Nissan.

La pérdida de interés se debe al fin del ciclo de vida del modelo. La producción de la generación R35, lanzada en 2007, se detuvo en agosto de 2025. Los pedidos se cerraron primero en Japón, luego en Europa y EE. UU., dejando a los compradores con el inventario restante.

Esta reducción en la disponibilidad coincidió con una demanda decreciente. Los clientes potenciales sopesan la antigüedad de la plataforma y la expectativa por una nueva versión. Las ventas del GT-R ya venían cayendo, desde 304 unidades en 2020 hasta solo 39 en 2025. Aun así, el coche siguió siendo un icono de la era del automovilismo, ofreciendo hasta 600 caballos en la variante Nismo y una aceleración de 0 a 100 km/h en 2,5 segundos.

Nissan confirma que el modelo volverá, pero el formato del futuro GT-R aún se mantiene en secreto. Se están considerando varias opciones, incluida una propulsión totalmente eléctrica.