El nuevo GLA aparece antes de tiempo y sigue sin contar lo verdaderamente importante

El nuevo GLA aparece antes de tiempo y sigue sin contar lo verdaderamente importante
B. Naumkin
Dmitry Yakin
Autor: Dmitry Yakin

Una imagen filtrada arruinó la sorpresa horas antes del directo. Solo enseña el frontal — la batería de 85 kWh, los 630 km de autonomía y la potencia son cifras del GLB, no del GLA.

Mercedes preparaba una entrada triunfal y el efecto se vino abajo pocas horas antes de levantar el telón. El nuevo GLA se filtró en la red en vísperas de su estreno mundial — y en la retransmisión ya solo quedará comparar la foto con el original. La emisión empieza hoy, 29 de julio, a las 19:30 CEST. Y aquí está lo importante: lo único confirmado es la presentación. Mercedes no ha publicado ni un solo dato técnico.

La imagen filtrada muestra una parrilla enorme, una firma luminosa formada por estrellas de tres puntas y una silueta bastante más suave. Todo apunta a la variante eléctrica: el centro del frontal está completamente cerrado. Todo apunta, y nada más. El fabricante no ha confirmado ni la autenticidad de la imagen ni a qué versión pertenece.

Aquí empieza lo interesante. Un medio español atribuye al GLA con total seguridad la mecánica de su hermano GLB: batería de 85 kWh, 272 o 354 CV, carga de hasta 320 kW y unos 630 km de autonomía. Suena estupendo. Pero es una extrapolación, no la ficha técnica del nuevo SUV.

Y la extrapolación llega con un error. Ese artículo describe la versión 250+ como de tracción delantera, cuando el GLB 250+ eléctrico de serie coloca su único motor atrás: 272 CV y hasta 632 km en ciclo WLTP. El GLB 350 4MATIC de tracción total con dos motores entrega 354 CV y recorre hasta 616 km. Ambas versiones superiores pasan del 10 al 80% en unos 22 minutos con un pico de 320 kW.

La lista de lo no confirmado no termina ahí: una batería más asequible de 64 kWh, un motor de 231 CV y un futuro AMG. Para comparar, la versión de acceso real del nuevo GLB recibe una batería de 58 kWh y un motor trasero de 224 CV — y no la combinación de 64 kWh y 231 CV que aparece en la publicación. El destino del nombre EQA es una intriga aparte: Mercedes no ha anunciado ninguna despedida, pero el GLB ya recorrió ese camino y dejó el nombre a las versiones de combustión mientras la eléctrica se quedó con el distintivo EQ.

La conclusión es sencilla: la filtración ha revelado una cara y casi nada del coche. La prueba de verdad llega esta noche, cuando Mercedes anuncie medidas, tracciones, baterías, autonomía y fechas de venta. Quedan unas pocas horas.

Artículos recientes