¿De verdad puede el Defender convertirse en un pick-up estadounidense? Ese escenario ya está sobre la mesa. The Times, citando fuentes conocedoras del proyecto, asegura que JLR estudia entrar en un segmento nuevo para la marca con un vehículo fabricado en Estados Unidos con participación de Stellantis. Pero hay una salvedad clave: ni JLR ni Stellantis han confirmado oficialmente el propio pick-up. No estamos ante un modelo de producción anunciado, sino ante un proyecto que todavía puede cambiar.
El terreno ya está preparado. El 20 de mayo, JLR y Stellantis firmaron un memorando de entendimiento no vinculante para explorar una posible colaboración en el desarrollo de productos y tecnologías en Estados Unidos. Y el 17 de junio JLR dejó clara la pieza principal: esa cooperación debe ayudar a abrir nuevas oportunidades para la familia Defender específicamente en Norteamérica.
Eso sí, JLR no piensa trasladar al otro lado del Atlántico la producción de los actuales Defender 90, 110 y 130. En una llamada sobre los resultados trimestrales celebrada el 13 de agosto, el director financiero Richard Molyneux explicó la lógica sin rodeos: en Estados Unidos se venden unos 30.000 Defender al año y ni siquiera 50.000 unidades bastarían para hacer eficiente la producción local del modelo actual. Por eso, la apuesta pasa por vehículos nuevos, en segmentos nuevos, bajo la marca Defender y fabricados en Estados Unidos.
El 10 de septiembre apareció otra pista importante. El CEO de Stellantis, Antonio Filosa, confirmó que las partes estudian una planta concreta dentro de una posible colaboración con JLR, aunque no identificó la instalación. Por tanto, una eventual arquitectura procedente de Jeep o Ram, el lugar exacto de montaje y los sistemas de propulsión siguen siendo, por ahora, simples especulaciones.
Para un pick-up, fabricar en Estados Unidos es especialmente importante. Muchos vehículos comerciales ligeros importados al país soportan un arancel base del 25%, de modo que la producción local podría eliminar uno de los principales obstáculos económicos del proyecto. Y aquí empieza lo realmente interesante: ¿confirmarán JLR y Stellantis un pick-up cuando cierren sus acuerdos definitivos? Por ahora, ni la plataforma, ni los motores, ni el lugar de producción de este futuro Defender se han revelado oficialmente.