En 2026, Hyundai presentará el Ioniq 3, al que la compañía señala como uno de los pilares de su gama eléctrica. Concebido como un modelo más accesible, apunta sobre todo al mercado europeo, donde la demanda de vehículos a batería se mantiene estable. Un enfoque que, de entrada, suena sensato.

El Ioniq 3 es la respuesta de Hyundai a un mercado en movimiento. En Estados Unidos, la marca se topa con aranceles más altos, el retroceso de los incentivos fiscales para eléctricos y un mayor riesgo regulatorio; por eso, Europa pasa temporalmente a primer plano. Allí, el recién llegado se medirá con compactos de Volkswagen, Renault y Stellantis, además de eléctricos chinos como los de BYD. Es un terreno muy competido, y en escenarios así la propuesta de valor clara suele inclinar la balanza.

Hyundai adelantó el aspecto del Ioniq 3 con el prototipo Three en el salón IAA de Múnich. El modelo de producción moderará el lenguaje del concept, pero mantendrá los característicos guiños de diseño pixelado de la marca. En lo técnico, será cercano al Kia EV3 y utilizará una versión de 400 voltios de la plataforma E-GMP, con tracción delantera o total y baterías de 58,3 o 81,4 kWh. El precio previsto ronda los 30.000 €. Sobre el papel, ese conjunto apunta al núcleo del segmento eléctrico generalista en Europa.