El Insurance Institute for Highway Safety (IIHS) ha lanzado un nuevo ensayo para evaluar la protección que ofrecen los asientos y los apoyacabezas en colisiones por alcance. En la primera ronda de pruebas, que incluyó 18 todocaminos compactos, solo cuatro modelos lograron una calificación "buena".

Este nuevo método sustituye a uno anterior que se suspendió en 2022 porque la mayoría de los vehículos lo superaban con facilidad. Ahora, el IIHS emplea dos escenarios de choque a velocidades de 32 km/h y 48 km/h, lo que permite detectar diferencias en los niveles de protección que antes pasaban desapercibidas.

Los modelos mejor valorados fueron el Audi Q3, el Hyundai Ioniq 5, el Subaru Forester y el Toyota RAV4. Nueve vehículos, entre ellos el Honda CR-V, el Kia Sportage, el Mercedes-Benz GLB y el Volvo XC40, obtuvieron una calificación "aceptable". El BMW X1 y el Nissan Rogue fueron calificados como "marginales", mientras que el Ford Bronco Sport, el Hyundai Tucson y el Mazda CX-50 recibieron la peor nota, "pobre".

Según David Harkey, presidente del IIHS, las distensiones y lesiones cervicales siguen siendo las reclamaciones más frecuentes en los seguros estadounidenses. Este nuevo test busca impulsar a los fabricantes a mejorar el diseño de asientos y apoyacabezas. Para los compradores que priorizan la seguridad pasiva, estos resultados son especialmente relevantes.