Los concesionarios de Ford en Estados Unidos consideran que la gama de la marca carece de al menos dos vehículos: un SUV asequible y un sedán capaz de competir con los modelos importados. Esta opinión la expresó Steve Blazinger, presidente del Consejo Nacional de Concesionarios de Ford, en una entrevista con Automotive News.

Los representantes de los concesionarios señalan que Ford mantiene posiciones sólidas en los segmentos de pickup, vehículo comercial y SUV. Sin embargo, con los precios elevados convirtiéndose en una preocupación, los compradores buscan cada vez más opciones más asequibles.

En los últimos años, Ford ha descontinuado varios modelos asequibles en Norteamérica, incluyendo toda su línea de sedanes. La empresa también retiró posteriormente del mercado el Ford Edge, el Ford Escape y el Lincoln Corsair.

El CEO de Ford, Jim Farley, explicó anteriormente que la decisión de abandonar los sedanes se debió a que estos modelos no eran rentables para la empresa. Al mismo tiempo, reconoció la posibilidad de que un sedán regrese en el futuro, señalando que el mercado sigue activo y la demanda persiste.

También se informa que Ford planea lanzar cinco nuevos modelos asequibles para 2030, cuatro de los cuales se producirán en Estados Unidos. Entre los proyectos figura una pickup eléctrica de tamaño mediano sobre una Plataforma Universal, cuya producción comenzará en 2027 con un precio objetivo de alrededor de 30.000 dólares.