El BMW M5 G90 de la generación actual se ha convertido rápidamente en uno de los coches nuevos más comentados de 2026. Este revuelo surge de su cambio a una propulsión híbrida y un notable aumento de peso. El sedán equipa de serie un V8 TwinPower Turbo de 4.4 litros combinado con un motor eléctrico, que ofrece 717 caballos de potencia y 1000 Nm de par. Acelera de 0 a 100 km/h en 3.4 segundos, una cifra rápida, aunque la generación anterior era aún más veloz.

Mansory ha adoptado su propio enfoque para abordar esto. Tras las modificaciones, la propulsión ahora produce 838 caballos y 1150 Nm de par. No se han publicado cifras de aceleración exactas, pero dado que el peso se mantiene similar, el sedán es casi con toda seguridad más rápido que la versión estándar.

Visualmente, el coche también ha sido transformado. Presenta una carrocería extensa en fibra de carbono con nuevos elementos en los paragolpes, faldones laterales ensanchados, un difusor agresivo y una configuración de doble alerón trasero. Merece mención especial el diseño de triple escape central, una elección poco común incluso en el mundo de la preparación.

El M5 modificado luce un acabado en pintura negra satinada con acentos de fibra de carbono a la vista y rueda sobre nuevas llantas personalizadas. Sin embargo, la filosofía técnica del coche permanece inalterada: sigue siendo un sedán deportivo híbrido que combina un potente V8 con asistencia eléctrica, solo que ahora envuelto en un paquete mucho más provocador.

El nuevo M5 ya está generando un intenso debate, y la versión Mansory añade leña al fuego. Sobre el papel, las mejoras parecen justificadas, pero el diseño es cuestión de gustos. Si el M5 estándar parece demasiado comedido, esta versión garantiza llamar la atención.