Volkswagen ha anunciado que más de dos millones de sus vehículos ya incorporan la tecnología Car2X. Este sistema permite que los coches se comuniquen entre sí y con la infraestructura vial, alertando a los conductores sobre posibles peligros.

Car2X funciona sin datos móviles, utilizando un estándar Wi-Fi. Su alcance llega hasta los 800 metros, con intercambio de mensajes en cuestión de milisegundos. Esto posibilita que un vehículo reciba señales al instante sobre frenadas de emergencia más adelante, atascos repentinos o la aproximación de vehículos de emergencia.

La tecnología también interactúa con objetos inteligentes en la carretera. En Alemania, ya se han equipado alrededor de 1.000 remolques de obras con el sistema, mientras que Austria ha instalado unidades compatibles en sus autopistas. Car2X puede advertir sobre conductores en sentido contrario, condiciones meteorológicas adversas o la presencia de personas, animales u objetos en la calzada.

Disponible como equipamiento estándar u opcional en varios modelos, como el Golf, T-Roc, Tiguan, Passat y los eléctricos ID.3, ID.4, ID.5 e ID.7, el sistema complementa las funciones existentes. Al combinarse con asistentes como Travel Assist y el control de crucero adaptativo, el coche puede reducir automáticamente la velocidad al detectar congestión por delante.

El intercambio de datos es tanto estandarizado como anónimo, facilitando la comunicación entre vehículos de diferentes fabricantes. De cara al futuro, el plan es extender el sistema a motocicletas, camiones, autobuses y bicicletas. Estas tecnologías están moldeando cada vez más el mercado automovilístico, estableciendo nuevos estándares de seguridad para las carreteras europeas.