Suzuki Motor Corporation ha adquirido tecnología de baterías de estado sólido mediante la compra de la división de Kanadevia. Anteriormente parte del grupo industrial Hitachi Zosen, Kanadevia lleva desarrollando estas baterías desde 2006.

Con esta adquisición, Suzuki obtiene experiencia acumulada en investigación y un proceso de producción patentado. Las baterías de estado sólido se consideran ampliamente una dirección prometedora para el futuro del transporte eléctrico.

En 2021, Kanadevia presentó una batería de estado sólido con una capacidad de 1000 mAh. En ese momento, la empresa afirmó que era una de las celdas de mayor capacidad de su tipo. Aunque estas baterías aún no se producen en masa, ya han encontrado aplicaciones en entornos industriales e incluso en proyectos espaciales.

La principal ventaja de esta tecnología radica en su alta densidad energética. Esto permite aumentar la autonomía de los vehículos eléctricos sin añadir peso a la batería, o reducir la masa de la batería manteniendo la distancia de conducción. Además, las celdas de estado sólido podrían soportar una carga significativamente más rápida.

Para Suzuki, estos nuevos desarrollos podrían resultar valiosos más allá de los automóviles. La empresa también fabrica motocicletas, donde la compacidad y el bajo peso de la batería son especialmente importantes. Los expertos creen que la adopción de estas baterías podría influir en los futuros coches eléctricos al hacerlos más ligeros y extender su autonomía. Sin embargo, no se han anunciado plazos específicos para cuándo estas baterías podrían aparecer en vehículos producidos en masa.