Hyundai sigue experimentando con interfaces de control y ha patentado un nuevo tipo de volante capaz de cambiar de forma según el modo de conducción. La idea principal es la adaptación para la conducción autónoma. La patente señala que un volante tradicional ocupa mucho espacio y se vuelve innecesario cuando se activa el piloto automático. Este nuevo diseño resuelve ese problema mediante la transformación.

El volante consta de dos agarres móviles que pueden desplazarse, girar y cambiar de longitud. En su estado expandido, se asemeja a un volante redondo clásico, mientras que en su estado comprimido se convierte en un yugo compacto. También existe la capacidad de plegar los elementos para liberar espacio frente al conductor.

Es importante destacar que la parte central con el airbag permanece fija por seguridad. Los botones de control se reubican en el centro de la estructura, y se proporciona un indicador del ángulo de giro del volante. Este concepto permite no solo ajustar la ergonomía al conductor, sino también simplificar la entrada y salida del vehículo.

Sin embargo, la solución tiene inconvenientes evidentes: alta complejidad de construcción, gran número de piezas móviles y un posible aumento de coste. Por ahora, esto es solo una patente, pero tales desarrollos muestran cómo los fabricantes de automóviles se preparan para la transición hacia la conducción autónoma, donde los controles tradicionales están perdiendo gradualmente su relevancia.