El gigante automotriz chino Geely continúa explorando la posibilidad de ingresar al mercado estadounidense, mientras negocia con Ford sobre una potencial cooperación tecnológica. La compañía no está lista para lanzar ventas de inmediato, pero podría tomar una decisión final para 2029.

Los consumidores estadounidenses ya han mostrado interés en los vehículos de Geely: en la feria CES 2026, los modelos de la marca atrajeron la atención de los asistentes. Sin embargo, los altos aranceles de importación y las restricciones relacionadas con los sistemas digitales y los servicios conectados siguen siendo los principales obstáculos.

Si las barreras actuales persisten, Geely tendrá que considerar estrategias alternativas, como el ensamblaje local de vehículos, el uso de software adaptado y el abastecimiento de componentes fuera de China.

Un factor adicional es la postura de los fabricantes estadounidenses. Aunque Ford ha hecho declaraciones más moderadas últimamente, sigue priorizando el apoyo a la industria nacional. No obstante, las empresas ya están discutiendo posibles opciones de cooperación, incluido el uso de plataformas de Geely en modelos futuros.

Geely ya tiene presencia en América del Norte a través de las marcas Volvo y Polestar, lo que le da cierta experiencia en este mercado. Sin embargo, la entrada directa bajo su propio nombre sigue siendo un desafío difícil.

La llegada de Geely a EE. UU. supondría un serio desafío para el mercado, pero por ahora es más una estrategia a largo plazo. Las barreras son demasiado altas y, sin localización, el proyecto difícilmente se concretaría. Aun así, las conversaciones con Ford indican que ambas partes buscan soluciones mutuamente beneficiosas.