El Daihatsu Copen ha vuelto inesperadamente a la atención, no por una actualización, sino gracias a un proyecto de tuning de Liberty Walk. El modelo dejará de fabricarse en el verano de 2026, pero el interés por él no deja de crecer.

El preparador japonés Liberty Walk ha presentado su interpretación del descapotable compacto, con su característico kit de carrocería ensanchado. El paquete incluye aletas atornilladas, un nuevo capó, un splitter delantero, un difusor trasero y un gran alerón trasero. También incorpora una suspensión más deportiva, llantas diferentes y asientos Recaro de competición. Incluso en un coche tan pequeño, el resultado es agresivo y musculoso, inconfundiblemente Liberty Walk.

Daihatsu Copen de Liberty Walk
Liberty Walk

Para ponerlo en contexto, el Copen es un kei car ultraminiatura: solo 3,4 metros de largo y unos 850 kg de peso. Bajo el capó lleva un motor turbo de 0,66 litros con 63 CV, que le permite alcanzar los 100 km/h en unos 12 segundos. No va de velocidad, sino de ligereza y manejo. Justo por eso un proyecto como este aporta emoción sin aumentar la potencia.

La historia del modelo no acaba aquí. Daihatsu tiene planes para una tercera generación, que podría ser un cambio radical. Según rumores, la potencia se duplicaría hasta unos 150 CV y el coche podría montar una plataforma nueva compartida con futuros modelos de Toyota y Suzuki.

El Copen se retira como kei car, pero regresa como concepto, y en su próxima generación podría convertirse en un vehículo completamente diferente.