Mazda ya está trabajando en la próxima generación del MX-5 Miata, pero su lanzamiento aún está a varios años vista. La promesa es clara: el roadster evolucionará sin perder las cualidades que lo han hecho tan querido.

Roberto Pietrantonio, máximo responsable de Mazda Italia, confirma que ingenieros japoneses visitaron hace poco clubes de propietarios del MX-5 en Italia. Además, se están recogiendo impresiones de clientes en Estados Unidos, Australia y otros mercados fuera de Europa. El mensaje, según Mazda, es unánime: conservar el ADN del modelo.

Para Pietrantonio, incluso cuando los coches vuelen, el MX-5 seguirá arrancando sonrisas al volante.

No se trata solo de un eslogan llamativo. El encanto del MX-5 no reside en la potencia bruta ni en las dimensiones, sino en las sensaciones al volante: ligereza, conexión directa con el asfalto y un tacto intuitivo. Por eso, el nuevo roadster no perseguirá cifras de infarto. Mazda se centrará en incorporar la normativa actual, los requisitos de seguridad y, quizás, algún tipo de electrificación, pero sin que el coche se convierta en un mero artilugio rodante y pesado.

Italia también tiene su peso. Pietrantonio destaca que Europa —y en especial Italia, Alemania y el Reino Unido— sigue siendo un mercado clave para el MX-5. De ahí que las opiniones de los aficionados locales no se escuchen por cortesía: se canalizan de forma estructurada hacia los ingenieros.

Esta filosofía se extiende a otros modelos de la marca. El CX-60, por ejemplo, recibirá en 2026 su tercera tanda de mejoras desde su lanzamiento en 2022: suspensiones, dirección, insonorización y sistemas de seguridad han sido puestos a punto. Mazda lo llama Kaizen: mejora continua basada en la experiencia real de los clientes.

Con el MX-5, el reto es aún mayor. Un crossover se puede perfeccionar con actualizaciones, pero los seguidores no perdonarían que un roadster perdiera su carácter. Por eso, Mazda no se limita a tomar nota de deseos: está delimitando qué aspectos pueden evolucionar y cuáles deben permanecer inalterados.