El nuevo sedán Serie 7 de BMW permite configurar el interior a medida, combinando colores, molduras y texturas. De serie, recurre a Veganza, un cuero artificial innovador y de alta calidad pensado para quienes buscan alternativas más ecológicas.

Para los que prefieren un tacto más tradicional, también está disponible una piel natural de primera calidad en distintos colores y tonalidades. Además, existe la posibilidad de combinar la piel con suave cachemira, logrando un ambiente lujoso y confortable. La oferta se completa con textiles naturales combinados con Alcantara sintético, lo que aporta carácter distintivo y refinamiento al habitáculo.

Otra opción interesante son los detalles en cristal: tanto los mandos como el panel de instrumentos pueden recibir un tratamiento exclusivo que realza la personalidad del dueño y eleva el ambiente premium del interior.

Y si con eso no basta, el programa BMW Individual Manufaktur va un paso más allá con versiones verdaderamente a medida que incluyen combinaciones cromáticas poco comunes, materiales especiales y acabados decorativos exclusivos.

Un capítulo aparte merece la edición especial de la división BMW ALPINA, denominada G72. Destaca por sus molduras específicas y un planteamiento de diseño poco convencional que no pasa desapercibido ni siquiera entre los automóviles de alta gama.

Con todo, y pese a las innumerables opciones de personalización que ofrece BMW, el auténtico rey en este terreno sigue siendo la firma británica Rolls-Royce con sus modelos Ghost y Phantom. Estos vehículos no solo conservan sus potentes motores V12, sino que permiten un grado de personalización prácticamente ilimitado en cada detalle, trasladando a la realidad hasta las ideas más audaces.