El Mercedes-Benz G550 es una de las versiones más populares del icónico SUV Clase G. En 2021, cuando era nuevo, su precio rondaba los 132.800 dólares. Cinco años después, estos vehículos mantienen su valor de forma excepcional, algo que refleja el culto que despierta la Clase G y su sobresaliente calidad de fabricación. De media, un G550 usado de aquella época se vende por unos 105.000 dólares, lo que significa que conserva casi tres cuartas partes de su valor original. La depreciación se limita a un moderado 26,5 %.

Estas cifras están muy lejos de las previsiones de los expertos. Los datos del sector indicaban que un Clase G de 2021 perdería bastante más valor. Según Edmunds e iSeeCars, se esperaba una caída del 34,7 % a lo largo de cinco años sobre el precio de partida de 132.800 dólares, mientras que CarEdge calculaba un 48 %, incluso más acusado. En la práctica, la depreciación real ha resultado mucho más suave, lo que consolida al G550 como un valor especialmente sólido en el mercado de segunda mano.