La Toyota Sienna se ha visto envuelta en una complicada saga de llamadas a revisión en Estados Unidos. El monovolumen familiar fue llamado a revisión por un defecto en los asientos de la segunda fila, pero los propietarios llevan meses esperando una solución. Ahora, una demanda colectiva contra Toyota alega que, a fecha del 1 de abril de 2026, no se había reemplazado ni una sola guía de asiento.

La campaña se anunció inicialmente en octubre de 2025 y afecta a 54.600 unidades del Sienna. El fallo está en las guías de los asientos de la segunda fila, que pueden perder su integridad estructural en determinados impactos a alta velocidad. Esto eleva el riesgo de lesiones, sobre todo porque en esa fila viajan normalmente los niños con sus sillitas.

Toyota envió las notificaciones a los propietarios el 4 de diciembre de 2025, pero sin concretar una fecha para la reparación. Se suponía que la empresa conseguiría las piezas y las distribuiría a los concesionarios, pero el proceso se ha dilatado. En la web de la NHTSA, las quejas se multiplican: la gente afirma que las piezas siguen sin estar disponibles y la segunda fila continúa siendo un riesgo.

Toyota Sienna
B. Naumkin

Según relata uno de los afectados, Toyota pidió a los clientes que no utilizaran los asientos de la segunda fila hasta que llegara una solución. Con tres hijos, incluido un bebé que necesita una sillita a contramarcha, el vehículo le resulta casi inservible. La Sienna lleva más de 80 días estacionada y la propia Toyota ha confirmado que aún no hay ni arreglo ni fecha prevista.

Le dieron un RAV4 de cortesía, pero lo ve como un mal sustituto: el SUV compacto no tiene el espacio ni la versatilidad de tres filas que le hicieron decantarse por la Sienna. Mientras tanto, afirma que las cuotas mensuales del monovolumen rondan los 900 dólares.

Las quejas registradas hasta finales de abril de 2026 pintan un panorama desolador. Un propietario señala que no quiere sentar a su recién nacido en la segunda fila y que usar la tercera es poco práctico. Otro tacha directamente de inaceptable esperar siete meses sin una solución. Y para más inri, las guías de ambos lados de la segunda fila pueden estar afectadas, con lo que en la práctica no hay ningún sitio seguro.

La demanda fue interpuesta por Juliet Kelsten, de Ohio, y Adam Hamblin, de Carolina del Sur. Este caso pone de manifiesto la fragilidad de las grandes campañas de llamadas a revisión: cuando el problema no se resuelve con una simple actualización de software, sino que requiere piezas físicas para decenas de miles de vehículos, los propietarios pueden quedar atrapados entre la imposibilidad de usar el asiento y la falta de una reparación real. Por el momento, Toyota no ha fijado una fecha para la sustitución masiva de las guías, ni un calendario de suministro a los concesionarios, ni detalles sobre indemnizaciones para los propietarios que no pueden usar su Sienna con normalidad. En total, la campaña abarca 54.600 unidades en Estados Unidos.