Tesla ahora ofrece, a través de su aplicación oficial, un certificado digital detallado que recoge todas las reparaciones y cambios de batería por los que ha pasado un vehículo.

En el pasado, los propietarios de eléctricos usados se quedaban a menudo sin ningún papel oficial que confirmara el estado de la batería después de reparaciones o del uso normal. Esa falta de transparencia perjudicaba el valor de reventa y hacía que muchos compradores potenciales recelaran de adquirir un coche eléctrico de segunda mano.

El nuevo certificado cambia las cosas: da a los interesados una forma rápida y cómoda de consultar el historial de servicio de la batería y ver con exactitud qué trabajos de reacondicionamiento se realizaron, lo que aporta confianza en la fiabilidad de la reparación.

El documento está vinculado directamente al perfil del vehículo y se puede exportar como PDF, lo que agiliza las transacciones de coches eléctricos usados. Esta capa adicional de transparencia beneficia tanto a vendedores como a compradores porque mejora la confianza y hace que las operaciones sean más fluidas.